Un gol de Nicolás Benedetti le dio a las Águilas un triunfo sobre Morelia en el estadio Azteca
CIUDAD DE MEXICO, 17 de agosto.- Cuando la noche en el Estadio Azteca se estaba poniendo muy nublada por el pobre nivel que mostraba América, con un juego carente de ideas, apareció Nicolás Benedetti para abrir el cielo y mostrar la luz de
la luna que alumbró el camino hacia el liderato de forma provisional.
El juego estaba pintado para un hombre de las características de Benedetti, un jugador que suele echarse el equipo al hombre en los momentos álgidos y esta vez no fue la excepción, aunque le costó mucho trabajo quitar esa nube negra que empañaba el vuelo de las Águilas.
Solo un gol bastó para que el América se instalara en lo más alto del Apertura 2019, un gol que además costó mucho sufrimiento porque tuvo que ser revisado en el VAR, pero eso provocó que la descarga de energía tanto del equipo como de su afición fuera doble cuando después de ver la pantalla Fernando Hernández decretó la anotación.
América no solo sufrió con la marcación de su único gol en el cotejo, también mostró muchas carencias defensivas que no supo aprovechar Morelia en el primer tiempo mostrando que su puntería no estaba fina.
Para el segundo tiempo, Miguel Herrera improvisó dentro del campo porque salió con molestias Emanuel Aguilera y el panorama no era nada bueno para el Piojo, quien mostraba una y otra vez su desesperación cada que su escuadra perdía balones y carecía de ideas.
Herrera volteó al banquillo en más de una ocasión para encontrar la solución, pero por más que buscaba no encontraba al hombre ideal que en el papel debía ser Giovani dos Santos, pero una fatiga muscular lo alejó de este partido y no quedó más que echar mano de un joven como Antonio López.
Con lo mostrado en este partido Miguel Herrera y su directiva pondrán mayores fuerzas para buscar a los refuerzos que le hacen falta y se incorporen lo más pronto posible porque por momentos parece que jugando así y con el plantel a pesar de todos los nombres que tiene, puede no alcanzar para algo importante.
América se niega a doblar la rodilla, se rebela ante la adversidad. Es claro que el equipo necesita que con apuro los dos refuerzos que Miguel Herrera ha solicitado, los requiere para volver a ser un plantel poderoso, porque entre ventas y lesiones le queda un plantel justo, que tira de orgullo para dirimir los partidos mientras llega la caballería. Anoche, un momento de inspiración de Nicolás Benedetti y Roger Martínez le bastó para ganar a un Morelia que se le había atragantado en demasía. Tres puntos de oro que le mantienen en la parte alta de la tabla a la espera de dar un salto de calidad, porque pese a la victoria, fue un equipo que lució inoperante un buen tramo del partido.
Inició titubeante América, tanto que bien pudo recibir un gol en las primeras pulsaciones, y no es que se haya salvado sino que Morelia perdonó de manera grosera en un par de aproximaciones con las que se encontró gracias a los titubeos en la retaguardia americanista.
Primero, un centro de Mendoza que techó a Aguilera y que bajó con el pecho Aristeguieta, el venezolano hizo un buen control y después tiró con la zurda, pero la pelota fue desviada de manera prodigiosa y salió rasguñando el poste.
No reaccionaba América, incapaz de tomar la pelota y tener acompañamiento, perdía muy rápido la bola, porque sus volantes no encontraban líneas de pase. La presión de Monarcas era agobiante y se adueñaban del centro del campo.
Una pérdida de Leonel López -primer partido como titular- derivó en otra ocasión clara, Morelia desprendió con velocidad y Lezcano sirvió para Mendoza, el Quick llegó franco, pero su remate lo echó por un costado, cuando tenía todo para marcar.
El conjunto del Piojo seguía sin despertar, no tenía pelota y mucho menos era capaz de poder acercarse al arco de Sebastián Sosa, el balón les duraba poco tiempo. Renato, Ibargüen y Córdova carecían de desequilibrio y tampoco mostraban capacidad para asociarse. Sufría Herrera ante la falta de conexiones de su equipo, porque de nada servía que Roger saliera de su zona, perdía batallas el colombiano y su lucha la disputaba muy lejos de donde más daño puede ocasionar.
Morelia era el amo del juego, dominaba el balón y procuraba terminar sus jugadas, no estaba arriba por la falta de tino de sus delanteros. Tan plano estaba siendo el juego de América, que el Piojo tuvo que buscar a la banca en busca de soluciones y no le quedó más remedio que quemar a su cartucho de más peso: Nicolás Benedetti.
El colombiano entró al 34’ por Leonel López, quien fue incapaz de ser una de las manijas del juego. Córdova pasó a jugar junto a Guido en la media de contención y el Poeta asumió funciones creativas y de repartición.
Fue cuando mostró un avance América que, por fin, pudo chutar por primera vez a gol tras una buena asociación entre Valdez y Roger que dejó para Córdova y éste tiró para que viniera la primera intervención de Sosa. Media hora después las Águilas comparecían en el Azteca.
En el segundo tiempo, el cuadro de Coapa ya no fue dominado, pero tampoco encontraba vértigo en ataque. Sin embargo, encontró la luz en una buena jugada trenzada entre Benedetti y Roger, los colombianos se asociaron, primero Nico tocó para Martínez, quien aguantó la carga de Achilier, giró y dejó para el Poeta que no dejó de seguir la acción y entró al área para vencer a Sosa al 79’. Aunque la acción fue revisada en el VAR, el árbitro Fernando Hernández validó el gol de colombiano.
Lo ganó América con mucho apuro, sigue arriba en la clasificación, pero prioriza los refuerzos que le devuelvan esa cuota de poder que tenía antes del inicio del torneo, mientras llegan los refuerzos, resultados como el de