Se impuso 4-0 al cuadro panameño en la ida de los Cuartos de Final de la Concachampions
CIUDAD DE MEXICO, 6 de marzo.- La jugada más emocionante llegó en el tiempo de compensación y la protagonizó América, pero en su propio arco, en una salida de trámite, Agustín Marchesín salió de su área, tocó mal la pelota y ésta le cayó a un
futbolista panameño, Marcos Sánchez la golpeó buscando clarear al portero, quien regresó a máxima velocidad, sobre la raya se tiró y alcanzó a conectar el balón con la mano izquierda, el cuero dio en el palo y salió, el árbitro estadunidense y su abanderado Ian Anderson decrataron que no había rebasado la línea de gol. Se salvaron las Aguilas de un gol bochornoso.
El Piojo no movió su equipo, volvió a depositar la fe en los mismos jugadores, cuando el partido pedía a gritos futbolistas que cambiaran las revoluciones en el campo de juego, que le dieran más determinación a las Aguilas, porque a los panameños el escenario no les incomodaba, tenían el encuentro en un punto en el que seguían con vida.
Pero Herrera no pudo más, agitó el banquillo y también el sistema, sacó a Vargas y Quintero y mandó a Mateus Uribe y Oribe Peralta. En apariencia, más lucidez en el centro del campo y más punch en ataque. Mejoró un poco rostro de los azulcrema, pero seguían sin conectar en el eje de ataque.
Acariciaron el segundo al 64’ en un tiro de esquina que cabeceó Guido Rodríguez, el argentino ganó la posición y picó la pelota, pero al bola salió justo al sitio del portero McFarlane, que se quedó con ella y no dio rebote. Empezaba a entrar un poco la ansiedad en el cuerpo de los americanistas, porque en el plano ideal se pensaba que a esta hora se podría tener una ventaja cómoda, y la realidad era bien distinta.
Para remediar esta situación, Miguel echó mano de Cecilio Domínguez, con ello, pegó a la banda izquierda a Ibargüen y por fin el colombiano ganó un duelo individual, levantó un centro que Martín cabeceó en el área y marcó un gol que dio un poco más de alivio a los azulcrema.
Quedaba tiempo para buscar un margen más amplio, para no pasar momentos de apuro en el juego de vuelta, apretaron los americanistas en ese plan y armaron una buena jugada en la que Cecilio habiló a Ibargüen, pero el colombiano la puso en el travesaño.
Pero fue el paraguayo el que le dio más claridad a las Aguilas, cuando logró el tercero, recibió en el área y sacó un tiro con la pierna derecha que dejó sin opciones al portero panameño. Un gol que golpeó en la moral de los visitantes, que se terminaron por descomponer y luego encajaron el cuarto obra de Ibargüen, quien aprovechó un buen pase de Martín.
Acabó con una sonrisa América, pero lo pasó mal, no porque el Tauro le haya exigido mucho, sino porque la segunda línea dejó claro que no está al mismo nivel que la primera, cuando entraron los jugadores titulares en ataque la situación cambió de manera radical. El pase a semifinales está encarrilado, ahora toca recuperar sensaciones en la Liga, el sábado ante León, en el mismo estadio Azteca.