La familia cierra casi 50 años
LOS ANGELES, 17 de agosto.- La era de la familia Buss al frente de Los Angeles Lakers está cerca de llegar
definitivamente a su fin, luego de que sus integrantes acordaran vender el 17.8 por ciento de participación que todavía conservaban en la franquicia.
Las acciones serán adquiridas por el grupo encabezado por Josh Kushner y Bob Iger, que ya avanzaba en el proceso para asumir el control mayoritario de la organización y que, con esta operación, tendría alrededor del 83 por ciento de los Lakers.
El movimiento también significará la salida de Jeanie Buss como gobernadora del equipo. La directiva tomó las riendas de la franquicia en 2013, tras el fallecimiento de su padre, Jerry Buss, pero las reglas de la NBA establecen que quien ocupe esa posición debe contar con al menos 15 por ciento de la propiedad.
Se cierra una etapa histórica
Jerry Buss adquirió a los Lakers en 1979 y durante su administración la franquicia se convirtió en una de las organizaciones deportivas más reconocidas de Estados Unidos. Posteriormente, Jeanie Buss asumió el liderazgo de la estructura familiar.
El fideicomiso de la familia, integrado por Jeanie, Jim, Johnny, Janie, Joey y Jesse Buss, requería al menos cuatro votos para aprobar la venta de las acciones restantes. Finalmente, los seis hermanos respaldaron la operación.
La primera gran venta ocurrió en 2025, cuando los Buss transfirieron el control de los Lakers a Mark Walter, en una operación que valoró entonces a la franquicia en aproximadamente 10 mil millones de dólares. Cada uno de los seis hermanos recibió cerca de 500 millones de dólares después de impuestos.
El acuerdo original permitía que Jeanie Buss permaneciera como gobernadora hasta 2030, pero la nueva transacción modificó ese escenario.
Walter mantuvo el control durante menos de un año antes de alcanzar un acuerdo con Kushner e Iger, operación que elevó la valoración de los Lakers a 12 mil 500 millones de dólares.
La venta todavía requiere la aprobación de la Junta de Gobernadores de la NBA, cuya próxima reunión está prevista para el 15 y 16 de septiembre en Nueva York.
Además, Josh Kushner deberá desprenderse de su participación minoritaria en el Miami Heat antes de que la operación pueda completarse formalmente.
Con ello, los Lakers se encaminan hacia una nueva era, lejos del control de la familia Buss por primera vez en casi medio siglo.