Analizan riesgos, regulación y sustentabilidad

Ulises ARROYO

BENITO JUAREZ, 13 de septiembre.- El creciente uso de la Inteligencia Artificial (IA) entre los viajeros

obliga al sector turístico a replantear desde la protección de los visitantes hasta el manejo de sitios culturales y la regulación de los servicios digitales, advirtieron especialistas reunidos en la Universidad del Caribe (Unicaribe).
La institución puso en marcha el XXIV Seminario de Turismo Sustentable y VI Congreso de Turismo Alternativo, bajo el lema “Integración de la IA para rediseñar el turismo: Mejores decisiones, menores riesgos”, con la participación de representantes académicos, empresariales y de organismos nacionales e internacionales.
Durante la inauguración, Alicia Gómez Alapont, directora de Asuntos Legales y Estándares Internacionales de ONU Turismo, señaló que el potencial de la IA no depende solamente de las herramientas disponibles, sino de la capacidad del sector para incorporarlas de manera estratégica y responsable.
Consideró necesario avanzar hacia un entorno turístico digital seguro, accesible y transparente, que garantice tanto los derechos humanos como la protección de los consumidores.
Advirtió que la velocidad de los cambios tecnológicos también obliga a desarrollar instrumentos jurídicos y marcos regulatorios capaces de adaptarse a las nuevas condiciones sin convertirse en un obstáculo para la innovación.
En este contexto, destacó el Código Internacional para la Protección de los Turistas, adoptado en 2021, y reconoció la colaboración con la Secretaría de Turismo de Quintana Roo para prevenir fraudes relacionados con servicios digitales.
Alicia Gómez sostuvo que una regulación adecuada de la Inteligencia Artificial puede brindar mayor certeza y confianza para las inversiones y el desarrollo turístico, en lugar de frenar la adopción de nuevas tecnologías.
Por su parte, Jimena Escobar Sotomayor, directora de Innovación Institucional del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), advirtió que la transformación del turismo también debe considerar la protección del patrimonio y la identidad de las comunidades.
Rechazó que deba elegirse entre desarrollo económico y conservación histórica y planteó que la actividad turística del Caribe Mexicano debe sustentarse en estudios técnicos independientes que establezcan la capacidad máxima de los sitios culturales.
También defendió una mayor participación de las comunidades locales en las decisiones relacionadas con el patrimonio y propuso aprovechar la tecnología y los datos para distribuir mejor los flujos de visitantes.
El objetivo, explicó, es evitar que lugares como Cancún o Chichén Itzá sean reducidos a simples “decorados para Instagram” y promover entre los turistas una mayor comprensión de su significado histórico y cultural.
Desde el sector privado, Luis de Potestad, vicepresidente de Relaciones Institucionales de GigNet México, señaló que un estudio reveló que entre finales de 2025 y principios de 2026 el 64 por ciento de los turistas ya utilizaba IA durante sus viajes.
Ante este escenario, consideró indispensable que los estudiantes aprendan a utilizar estas tecnologías como parte de su preparación profesional.
“Más que preocuparse de que te vaya a quitar tu trabajo la IA, hay que ocuparse de que no te quite tu trabajo alguien que conozca más de ella”, afirmó.
Rodrigo Guillén Bretón, secretario académico de la Unicaribe, llamó también a reflexionar sobre los límites éticos de la IA dentro de la academia, mientras César Yáñez Santamaría, jefe del Departamento de Turismo, Gastronomía y Hotelería, presentó los cuatro ejes del encuentro y destacó la sustentabilidad como elemento transversal.
El seminario reúne además a investigadores del Centro de Investigación y Desarrollo Aeroespacial de la UPAEP y del Instituto de Matemáticas Aplicadas de la UNAM, con el propósito de abordar desde diversas disciplinas los alcances, riesgos y oportunidades que plantea la incorporación de la IA a la industria turística.