El que hoy se está realizando en Quintana Roo para que nadie se quede
fuera ni nadie se quede atrás del bienestar, es el que resaltó la Gobernadora del Estado, Mara Lezama Espinosa, al supervisar la entrega de apoyos alimentarios a 200 beneficiarios y beneficiarias del programa “Comemos Tod@s”, en el centro de distribución de la Región 247 del municipio de Benito Juárez.
Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, en territorio y lejos del escritorio, la titular del Ejecutivo constató que la entrega de estos apoyos sea de forma directa y sin intermediarios, siendo que, al dirigirse a las y los beneficiarios, señaló que dicho programa es la continuación de “Mujer es Vida”, pero ahora más incluyente y con más apoyos para los que menos tienen y más lo necesitan.
En este sentido, la mandataria subrayó que en este Gobierno se tiene muy claro que no puede haber prosperidad si no es para todas y todos, de ahí el firme compromiso de que esta sea compartida y llegue a quienes se habían rezagado del progreso por décadas, generando profundas brechas de desigualdad que los obligaron a permanecer en una injusta situación de pobreza y marginación.
Al respecto, Lezama Espinosa destacó el gusto que le produce estar otra vez de frente con la gente, después del paso de un huracán, en el que se comprobó esa cultura de la prevención que arrojó saldo blanco y en el que sí pasaron cosas, pero se trabajó con rapidez para tener hoy otra vez a un Quintana Roo activo, dinámico y con toda su economía funcionando.
Con base en lo anterior, no queda más que resaltar lo afirmado por la Gobernadora en cuanto a que el programa “Comemos Tod@s” va a crecer, porque se combate la corrupción y porque el dinero del pueblo se invierte donde más se necesita; sin embargo, es imperante que las y los beneficiarios se alejen de las actitudes autodestructivas, que no permitan la violencia, que nadie los humille, los veje y que denuncien, porque al día de hoy, contrario a lo que ocurrió en el pasado, no están solas ni solos.
¿No lo cree así, amable lector?