La de las y los quintanarroenses es la que no se ha hecho
esperar en aras de apoyar a los damnificados que dejó el huracán “Otis” en el Estado de Guerrero, particulamente en Acapulco, y es así como la ayuda humanitaria continúa fluyendo en los diversos centros de acopio que se han instalado a lo largo y ancho de la entidad, tanto del sector gubernamental como de organizaciones civiles, sindicatos, cámaras empresariales y grupos religiosos, entre otros.
Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, dichas muestras de altruismo las está encabezando la Gobernadora del Estado, Mara Lezama Espinosa, quien ayer visitó uno de los 15 centros de acopio a cargo del Sistema DIF Quintana Roo, y de inmediato se sumó a la separación de productos para su pronto envío, no sin antes hacer un atento llamado a toda la población para que siga donando lo que esté dentro de sus posibilidades, dado que la situación que están viviendo las familias guerrerenses es verdaderamente difícil y por demás lamentable.
En este tenor, no se puede perder de vista que lo que se necesita con apremio en estos momentos es latería, agua, medicinas, ropa, calzado, artículos de uso personal, pañales infantiles y de adulto mayor, siendo que instituciones como la Cruz Roja Mexicana también están recibiendo donativos de dinero para apoyar a los afectados en el cuidado de su salud e, incluso, en la reconstrucción del patrimonio que perdieron ante la fuerza demoledora del meteoro, el más destructivo del que se tenga memoria en la costa del Pacífico.
Al respecto, tampoco se puede soslayar que, a sabiendas de lo que hoy están sufriendo las familias guerrerenses, las y los ciudadanos que han aportado a esta noble causa no han dejado pasar la oportunidad de enviarles mensajes de aliento escritos en cada uno de los productos que en el transcurso de las próximas horas recibirán en sus manos.
Con base en lo anterior, no queda más que reconocer la empatía que se ha dejado ver en los centros de acopio de la entidad hacia aquellos que actualmente están atravesando por amargos momentos, bajo el entendido de que, ante los caprichos de la Naturaleza, es hoy por ellos y mañana por nosotros.
¿No lo cree así, amable lector?