La del deber cumplido a lo largo de 34 años, es la que hoy queremos compartir con usted que a diario nos favorece con su preferencia, no sin antes refrendarle nuestro inquebrantable compromiso de continuar informándole con objetividad,

veracidad y ese alto sentido de responsabilidad que demandan los tiempos actuales.
Y es que para el Consejo de Administración y todos los que formamos parte de esta Casa Editora resulta por demás gratificante arracar una hoja más del calendario con la firme disposición de continuar trabajando todos los días, ya no sólo para hacer frente a los desafíos de esta nueva normalidad, sino para abonar a que Quintana Roo y su gente puedan salir adelante ante la complicada situación que ha traído consigo el coronavirus (covid-19).
En este tenor, no se puede perder de vista que en este último año, Diario de Quintana Roo, como empresa líder en el Sureste del país, se ha transformado para estar acorde con los retos que ha impuesto la contingencia sanitaria derivada de dicho mal, y es así como, con la ética y el profesionalismo que lo caracteriza, al tiempo que se colocó a la vanguardia en la promoción y difusión de los hábitos de higiene y prevención para evitar su propagación, también ha mantenido una línea editorial basada única y exclusivamente en información oficial, a fin de que la población se norme un criterio claro de lo que está sucediendo y de las acciones que se están emprendiendo para el cuidado de su salud.
Al respecto, tampoco se puede soslayar que, como nunca había sucedido en la historia, esta Casa Editora ofreció a los empresarios de todo el Estado, tanto en nuestras ediciones impresas como en nuestras redes sociales, la oportunidad de disponer de publicidad gratuita para que pudieran reactivar sus negocios y, con ello, sumarse a los grandes esfuerzos que hoy están haciendo las autoridades correspondientes para fortalecer la economía local y recuperar los empleos que lamentablemente se perdieron a raíz de la pandemia.
Con base en lo anterior, no queda más que agradecer en todo cuanto vale la confianza que nos ha otorgado a lo largo de estos 34 años y ratificar nuestra entera voluntad de mantenernos, por encima de cualquier circunstancia, integrados a la vida quintanarroense.
¿No lo cree así, amable lector?