La que finalmente llega para atender una necesidad histórica de Cozumel, con la renovación del cableado eléctrico

submarino que abastece a la Isla con una inversión federal cercana a tres mil 600 millones de pesos, luego de las gestiones realizadas por la Gobernadora Mara Lezama Espinosa ante el Gobierno de México.
Y es que, tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, el proyecto ya fue adjudicado y los trabajos comenzarán el próximo 5 de octubre, contemplando la instalación de aproximadamente 20 kilómetros de cableado para sustituir infraestructura que tiene alrededor de 40 años de antigüedad.
En este tenor, la mandataria estatal destacó que para hacer realidad esta obra fue necesario gestionarla ante la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y mantener coordinación con la secretaria de Energía, Luz Elena González Escobar, y la directora general de la Comisión Federal de Electricidad, Emilia Calleja, a fin de destrabar el proceso de licitación federal.
Al respecto, la Gobernadora explicó que inicialmente el proyecto no había podido ser adjudicado debido a que requería modificaciones para atender de manera integral las necesidades energéticas actuales y futuras de Cozumel. Finalmente, el fallo fue emitido el 15 de septiembre, dando paso a una obra que representa una respuesta concreta para la Isla.
Asimismo, los trabajos permitirán sustituir el tendido existente, cuyo desgaste y antigüedad han estado relacionados con fallas en el suministro eléctrico. La nueva infraestructura tendrá una capacidad acorde con las condiciones actuales de Cozumel y con las necesidades que se proyectan para los próximos años.
La obra tendrá una duración aproximada de un año y medio y se prevé que concluya en 2028, con recursos federales estimados en tres mil 600 millones de pesos, fortaleciendo una infraestructura fundamental para la vida cotidiana y el desarrollo de la Isla.
Con base en lo anterior, no queda más que resaltar que cuando la gestión se traduce en obras concretas, las necesidades históricas pueden comenzar a encontrar respuesta, como ocurre ahora con la infraestructura eléctrica submarina de Cozumel.
¿No lo cree así, amable lector?