La que impulsa la Gobernadora Mara Lezama Espinosa en las calles de Chetumal,
con trabajos de bacheo y repavimentación que atienden vialidades estratégicas y responden a las solicitudes de las familias que demandaban mejores condiciones para transitar en la ciudad.
Y es que, tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, a través de la Secretaría de Obras Públicas se intervienen diversos puntos de Chetumal con acciones que buscan reducir riesgos, mejorar las condiciones de circulación y recuperar el buen estado de vialidades que durante años permanecieron sin mantenimiento.
En este tenor, durante un recorrido en la avenida Isla Cancún y la calle Córcega, en la colonia 20 de Noviembre, la Gobernadora destacó que una calle en buenas condiciones facilita los traslados hacia las escuelas, centros de trabajo, comercios y servicios de salud, además de favorecer la actividad económica de la ciudad.
La intervención contempla la rehabilitación de tres mil 500 metros cuadrados de pavimento y dos mil metros cuadrados de bacheo, mediante equipo especializado Jet Patcher. Los trabajos atienden vialidades que durante más de siete no habían recibido mantenimiento.
Al respecto, las acciones abarcan calles estratégicas de las colonias Lagunitas, Centro, Adolfo López Mateos, Del Magisterio, así como el Fraccionamiento Las Américas I, donde diariamente circulan familias, estudiantes, trabajadores y unidades del transporte público. La intervención beneficiará directamente a 36 mil 955 habitantes y tendrá impacto en los más de 169 mil habitantes de Chetumal.
Mara Lezama subrayó que estas obras responden a las necesidades planteadas por la ciudadanía durante las audiencias públicas y el programa La Voz del Pueblo, mecanismo mediante el cual su administración mantiene contacto directo con las comunidades.
Con base en lo anterior, no queda más que resaltar que recuperar las calles de Chetumal significa atender una necesidad que las familias enfrentan todos los días. Y cuando esas obras surgen de la propia voz de la ciudadanía, se demuestra que escuchar también es una forma de gobernar.
¿No lo cree así, amable lector?