El de las y los ciudadanos en general, ante el paso del huracán “Beryl
” por Quintana Roo, es el que, sin lugar a dudas, se ganó a pulso la Gobernadora del Estado, Mara Lezama Espinosa, quien en todo momento estuvo al frente de las acciones para mitigar los efectos del meteoro y, al final, lograr un saldo blanco en todo el territorio estatal.
Y es que la titular del Ejecutivo, bajo su premisa de no dejar a nadie atrás, permaneció cerca de la gente, primordialmente, de quienes más lo necesitaban, a fin de que se mantuvieran seguros, y es así como no dudó lo mismo en encabezar el desalojo de las zonas vulnerables, que estar al pendiente de los refugios dispuestos ante la contingencia.
En este sentido, no se puede perder de vista que la mandataria no sólo demostró su firme liderazgo a lo largo de todo el tiempo que duró el paso de “Beryl” por la entidad, sino que dio una verdadera lección de cómo se debe atender una contingencia, es decir, de forma puntual, precisa, en tiempo real, con una comunicación acertada, directa, así como un lenguaje sencillo y objetivo que hizo que toda la población se sintiera protegida y atendida.
Al respecto, tampoco se puede soslayar la forma por demás eficiente y firme con que Lezama Espinosa coordinó a las autoridades de los tres órdenes de Gobierno para que el paso de “Beryl” se diera sin mayores contratiempos, lo cual, incluso, fue distinguido en todos los sectores de la sociedad que la vieron “al pie del cañón” y de principio a fin, cuidando de su gente y atendiendo, al momento, las diversas situaciones que, con el paso de las horas, desde antes de que “Beryl” tocara tierra hasta que se alejó de territorio estatal, se fueron presentando, a fin de, igualmente, hacer que la recuperación económica tras la contingencia fuera más rápida y segura.
Con base en lo anterior, y dado su sincero agradecimiento a la Federación por su apoyo incondicional ante el embate de “Beryl”, no queda más que aplaudir, en toda la extensión de la palabra, las labores encabezadas por la Gobernadora para hacer frente a este fenómeno, mismas que, a la vez que volvieron a demostrar que las y los quintanarroenses tienen una muy bien arraigada cultura de protección civil, también dejaron en claro que hoy nuestro Estado, bajo su conducción, está en buenas manos.
¿No lo cree así, amable lector?