La que emitió ayer la titular de la Comisión Nacional para la Protección
y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) en Quintana Roo, Osmaida Santiago Leonel, es la que bien harían en atender puntualmente las y los tarjetahabientes de la entidad, a fin de evitar los endeudamientos innecesarios durante la edición 2023 del Buen Fin.
Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, la antes citada resaltó la importancia de que los potenciales clientes de este programa, el cual se realizará a partir del próximo día 17 de los corrientes en todo el país, extremen precauciones y sean responsables en el consumo de los diversos productos que estarán disponibles con descuentos y promociones en los establecimientos comerciales participantes.
En este sentido, la funcionaria pidió a las y los cuentahabientes valorar si realmente necesitan el producto en cuestión, llámese electrónicos, muebles, enseres domésticos, ropa, calzado y demás, así como analizar a detalle las condiciones de pago, siendo que, en caso de decidir realizar la compra, lo más viable es consultar primero la página www.profeco.gob.mx, a fin de comparar precios y, en consecuencia, hacer una buena adquisición que no derive posteriormente en un problema para sus finanzas.
Al respecto, la titular de la Condusef en el Estado recomendó hacer un presupuesto, el cual no debe ser mayor al 30 por ciento de los ingresos disponibles, con el objetivo de conocer la capacidad de pago de cada quien, además de que insistió en la imperiosa necesidad de comprar únicamente artículos no perecederos, tener cuidado con los meses sin intereses que ofrecen algunas empresas y analizar muy bien los sitios que ofrecen compras en línea para evitar ser víctimas de un fraude.
Con base en lo anterior, no queda más que hacer eco de lo afirmado por Santiago Leonel, en aras de que aquellos que decidan adquirir algún producto que verdaderamente necesiten durante este programa dispuesto precisamente para incentivar el consumo, lo hagan sin mayores contratiempos y, más importante aún, se ahorren a la larga muchos dolores de cabeza.
¿No lo cree así, amable lector?