Así fue la presidenta del Consejo Coordinador Empresarial de Chetumal (CCE), la L.N. Wilma del Carmen Contreras Canto, al rechazar que, a la ligera, y sin tomar en cuenta la importancia que representa para el sustento de miles de familias del
Sur de Quintana Roo, hoy se pretenda declarar a la Cuenca de la Laguna de Bacalar como un Area Natural Protegida (ANP), un Hábitat Crítico o un Sitio Ramsar, sin antes considerar la posibilidad de implementar estrategias multisectoriales que garanticen su desarrollo sustentable.
Y es que la antes citada resaltó la conveniencia de que antes de optar por una declaratoria como las arriba señaladas, se valore el impulsar un plan de trabajo conjunto con todos los sectores de la región, en aras de que el desarrollo económico en torno a este cuerpo de agua avance privilegiando su conservacion.
En este sentido, la también titular de la Amexme Capítulo Chetumal, con el aval de Eduardo Mazurca Ferreyro, de la AMPI Chetumal; Raúl Andrade Angulo, de la Asociación de Hoteles del Sur y Centro; Ulises Morales Estrada, de la CMIC; Erick Pérez Contreras, de la Canirac; Amir Padilla Espadas, de la Canaco Servytur Chetumal-Tulum, y Marcial Cervera Delgado, de la Canacintra, expresó su desacuerdo con la postura de algunos grupos de ambientalistas radicales, conformados en su mayoría por extranjeros que, por así convenir a sus intereses, insisten en que dicho corredor acuático se convierta en una ANP, cuando lo que se necesita es que se le considere como un Area Destinada Voluntariamente a la Conservación (ADVC).
Al respecto, la dirigente empresarial recordó que la Cuenca de la Laguna de Bacalar jugará un papel clave ante las magnas obras impulsadas por el Presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, y la Gobernadora del Estado, Mara Lezama Espinosa, por lo que ahora es cuando hay que generar esquemas para mantenerla como el principal atractivo turístico de la región.
Con base en lo anterior, no queda más que hacer eco del llamado que hizo la L.N. Wilma del Carmen Contreras Canto a las autoridades competentes, a fin de que no se dejen presionar por falsos ambientalistas y escuchen a quienes, además de ser los principales interesados en cuidar este tesoro de la Naturaleza, resultarían los más afectados en caso de tomarse una decisión errónea sobre el futuro del mismo.
¿No lo cree así, amable lector?