Así fue el Gobernador Carlos Joaquín González al señalar que, al inicio de su administración, en Quintana Roo
se tenía una deuda impagable que dejó al Estado sin presente ni futuro, y es así como, para llegar a la estabilidad presupuestal que hoy se tiene, hubo que reordenar unas finanzas quebradas y mucho más.
Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, el jefe del Ejecutivo encabezó la presentación del Estudio de la Génesis de la Administración Pública del Estado de Quintana Roo 1975-2022, en su Capítulo I, La Génesis de la Deuda Pública, organizada por el Instituto de Administración Pública del Estado de Quintana Roo (Iapqroo), y fue en este marco en el que, al tiempo que dejó en claro que en seis años Quintana Roo no necesitó palabras, sino trabajo, paz social, crecimiento y desarrollo, explicó que la estrategia financiera dispuesta en su momento permitió reducir en casi tres mil millones de pesos la deuda contraída por administraciones anteriores, la cual representaba una enorme condicionante para la operatividad gubernamental.
En este sentido, el mandatario expuso que la restructuración negociada de la deuda permitió pasar del monto de 15 a 13 mil pesos por cada habitante, a la vez que le permitió a su administración recuperar liquidez, autonomía de decisión y capacidad operativa.
Al respecto, fue el titular del Instituto de Administración Pública del Estado de Quintana Roo, León Lizárraga Cubedo, quien indicó que el Gobierno de Carlos Joaquín González no sólo evitó contratar nueva deuda pública, sino que renegoció la que heredó de las administraciones pasadas, la contuvo y logró una reducción que hoy se ve reflejada en mejores condiciones financieras.
Con base en lo anterior, y dada la importancia de este estudio, no queda más que recalcar lo afirmado por el Gobernador en cuanto a la importancia de mirar hacia adelante sin olvidar el pasado, ya que si bien hoy Quintana Roo puede aspirar a un mejor futuro, es porque se supo afianzar el presente, puntualizando que, en el caso específico de la deuda y de otros temas de interés público, será la historia la que juzgará a quien creó un problema y a quien lo resolvió.
¿No lo cree así, amable lector?