Así fue el presidente de la Comisión de Educación de la XVI Legislatura del Congreso del Estado, Eduardo Martínez Arcila, al señalar que, ante las reformas realizadas a nivel federal en la materia, es necesario actualizar el marco normativo de
la entidad para disponer de una enseñanza basada en valores, con perspectiva de género, integral y cuya gratuidad sea ratificada.
Y es que el antes citado, luego de precisar que con este fin se deben recuperar materias como el Civismo y otras vinculadas a actividades que promuevan los valores, la cultura, el arte, los deportes y la protección al medio ambiente, así como también impulsar una educación indígena bilingüe y bicultural, recordó que recientemente presentó una iniciativa de reforma a la Constitución Política del Estado Libre y Soberano de Quintana Roo para modificar el Artículo 32 y, con ello, estar a la par de las modificaciones realizadas en el Congreso de la Unión a los Artículos 30, 31 y 73 de la Carta Magna en materia educativa.
En este sentido, el legislador explicó que dichas reformas, entre las cuales se incluye la eliminación de la evaluación obligatoria a los maestros, la creación de un sistema de formación gratuito, y la creación del Centro Nacional para la Revalorización del Magisterio y la Mejora Continua de la Educación, buscan una transformación sustancial en el sistema educativo nacional, por lo que, si bien han generado polémica y diferencias, es el momento de someterlas a prueba a nivel estatal para constatar su eficiencia y evaluar sus resultados en el corto y mediano plazos.
Al respecto, Martínez Arcila indicó que en la reforma propuesta se refrenda el carácter de la educación que imparte el Estado, siendo universal, pública, gratuita, obligatoria, laica e inclusiva, es decir, se hace efectivo el derecho de niñas, niños y adolescentes a recibir una enseñanza con miras a acabar con la desigualdad, la discriminación y garantizar el acceso al aprendizaje.
Con base en lo anterior, no queda más que esperar que los integrantes de la XVI Legislatura aborden esta iniciativa bajo el entendido de lo imperante que resulta, al día de hoy, fomentar entre los educandos el respeto a los derechos humanos, las libertades y la dignidad de las personas, la cultura de paz y la conciencia de solidaridad y justicia.
¿No lo cree así, amable lector?