Así fue la reunión que integrantes de la Mesa de Seguridad y Justicia de Quintana Roo, encabezados por la Gobernadora del Estado, Mara Lezama Espinosa, sostuvieron ayer en las instalaciones del C5 para revisar los resultados de la estrategia
para la construcción de paz y tranquilidad en la entidad.
Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, entre los puntos que se abordaron en esta reunión destaca el seguimiento que se está dando al trabajo coordinado de las fuerzas del orden en el Sur y Centro del Estado, el cual se está viendo reflejado en una notable baja de la incidencia delictiva tanto en la cabecera municipal como en las comunidades de Felipe Carrillo Puerto, por citar un ejemplo concreto; siendo que, además, tanto la titular del Ejecutivo como los presentes dialogaron ampliamente sobre la instalación en Cozumel de un software que permite la modernización tecnológica para la identificación de vehículos, a través de los centros de monitoreo municipal y estatal, llámese el C2 y el Subcentro Regional C4 en el municipio.
En este sentido, cabe destacar que durante la evaluación en cuestión se reiteró la disposición de todas las instancias de los tres órdenes de Gobierno de continuar trabajando de forma conjunta, alentando la participación activa de las organizaciones de la sociedad civil, para así avanzar juntos en la noble tarea de garantizar la tranquilidad de la entidad, con la disminución de los delitos de alto y bajo impacto.
Al respecto, no se puede perder de vista que tanto en el Centro como en el Sur de entidad se ha reforzado la vigilancia, los patrullajes y demás acciones de las corporaciones federales, estatales y municipales, a fin de inhibir la comisión de ilícitos y, con ello, cerrar el paso a quienes transgreden la Ley.
Con base en lo anterior, no queda más que resaltar la entera voluntad de la titular del Ejecutivo y de los integrantes de la Mesa de Seguridad y Justicia de Quintana Roo de continuar manteniendo al Estado como un destino atractivo y, no menos importante aún, totalmente seguro para sus habitantes y el turismo.
¿No lo cree así, amable lector?