Así fue el recorrido de trabajo que, acompañada del secretario estatal de Salud
, Flavio Carlos Rosado, así como de personal médico perteneciente a la dependencia, realizó ayer la Gobernadora del Estado, Mara Lezama Espinosa, en las nuevas instalaciones del Centro de Transfusión Sanguínea de Chetumal.
Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, para que el acto de donar sangre se haga en instalaciones cómodas y con los más altos estándares de seguridad, la titular del Ejecutivo supervisó las instalaciones de este sitio en donde se operan los tres Bancos de Sangre de la entidad, llámese el de Cancún, el de Playa del Carmen y el de la capital del Estado, a fin de que el servicio que estos brindan cumpla con las expectativas de los donantes altruistas y de los pacientes cuyos requerimientos en la materia se atienden a diario.
En este sentido, Javier Felipe Valdez Maldonado, subdirector de dicho Centro, explicó que este cuenta con sala de espera, áreas de promoción, de control de recepción, de registro de donadores, de toma de muestras, así como una de sangrado, aféresis, recepción y suministro de unidades, esto sin contar con una hemoteca, un archivo clínico, fraccionamiento, un departamento de inmunohematología, serología, autoclave, lavado y esterilización.
Al respecto, y luego de precisarse que también se dispone de un área de gobierno, administración y recursos humanos, se puso de manifiesto que estas instalaciones, sin lugar a dudas, están mejorando sustancialmente la atención a los donantes quienes realizan uno de los actos más nobles de la humanidad, porque ayudan a preservar el milagro de la existencia y a mantener firmes a quienes se debaten entre la vida y la muerte y, por encima de cualquier circunstancia, dependen de una transfusión para poder salir adelante.
Con base en lo anterior, no queda más que resaltar lo importante que resulta que el Centro de Transfusión Sanguínea de Chetumal hoy cuente con instalaciones dignas y enteramente propicias para que las autoridades sanitarias, de la mano de quienes voluntariamente están donando un poco de sí para quienes más lo necesitan, cumplan con la noble misión de salvar vidas.
¿No lo cree así, amable lector?