La de la atención a la salud como un derecho humano,

es la que sigue prevaleciendo en Quintana Roo, gracias al trabajo coordinado que desde el primer minuto de su gestión ha ponderado la Gobernadora del Estado, Mara Lezama Espinosa, con la Beneficencia Pública.

Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, la titular del Ejecutivo continúa impulsando diversas jornadas para que las y los ciudadanos estén en igualdad de oportunidades y puedan acceder a las condiciones necesarias para poder vivir mejor, siendo que durante diversas fechas se han realizado actividades en los 11 municipios de la entidad y ayer concluyó una jornada, que inició el día 11 de marzo, de 75 cirugías de pterigión a pacientes de los municipios de Othón P. Blanco y Bacalar que se habían inscrito y estaban programados para ser atendidos en el Hospital Comunitario del llamado Décimo Municipio.

En este sentido, la mandataria, acompañada del director general del Hospital Comunitario de Bacalar, Luis Santos Maldonado; de la directora general de la Beneficencia Pública, Claudia Gómez Verduzco; del secretario estatal de Salud, Flavio Carlos Rosado, así como del presidente municipal de la demarcación ya mencionada, José Contreras, acudió a supervisar la atención que se brinda a los pacientes que, en tiempo y forma, se registraron para recibir este beneficio que, invariablemente, les permitirá acceder a mejores condiciones de desarrollo y de salud.

Al respecto, cabe señalar que la Beneficencia Pública ha sido por demás puntual al invitar a la ciudadanía a permanecer atenta de la información oficial a través de sus redes sociales, a fin de que pueda acceder a los beneficios que ofrece, con base en el trabajo coordinado que está realizando de la mano de la administración de Lezama Espinosa en Quintana Roo.

Con base en lo anterior, no queda más que resaltar los alcances de estas jornadas de cirugía que, indudablemente, constituyen un factor fundamental para cambiar la existencia de todas aquellas personas, hombres y mujeres, que merecen ver bien y, con ello, aspirar a un futuro más promisorio en lo personal y también en su entorno familiar.

¿No lo cree así, amable lector?