Son las que deberán tomar las y los chetumaleños en el transcurso de las próximas horas, ante la falta de agua potable que se resentirá en la ciudad hasta nuevo aviso, luego de un imprevisto que provocó la ruptura de la que hoy por hoy es

considerada como la tubería principal que abastece a la capital del Estado, misma que tiene una dimensión de 36 pulgadas y corre sobre la carretera federal 307.
Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, dicha ruptura fue provocada durante las obras del Tren Maya que se realizan a la altura del corralón que se ubica a la vera del tramo carretero Chetumal-Bacalar, por lo que el suministro del vital líquido fue suspendido de inmediato este miércoles, mientras se conoce la dimensión de la afectación y se procede a su reparación con el equipo especializado correspondiente.
En este sentido, la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado (CAPA), a través de un comunicado de prensa, al tiempo que confirmó la ruptura de la tubería que abastece a la capital del Estado, indicó que su personal, en estrecha colaboración con el de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), ya está trabajando para reparar la fuga y restablecer el servicio en el menor tiempo posible.
En este sentido, y luego de reiterar que todos los equipos de bombeo que abastecen a la ciudad de Chetumal fueron detenidos parar efectuar los trabajos de reparación, la CAPA indicó que la falta de suministro del vital líquido prevalecerá en la ciudad en el transcurso las próximas horas hasta que concluyan las labores que permitan reactivar los equipos de bombeo y así poder normalizar la presión en toda la red.
Al respecto, la CAPA hizo un llamado a la población en general para verificar el llenado de sus cisternas y tinacos, así como para racionar el agua potable almacenada, a fin de solventar dicha situación, siendo que, además, ha puesto a disposición pipas para el abastecimiento en los sectores de la ciudad que así lo requieran.
Con base en lo anterior, no queda más que insistir en que las y los chetumaleños atiendan las recomendaciones de la autoridad para que esta situación, insistimos, enteramente imprevista, no tenga mayores repercusiones en la capital del Estado.
¿No lo cree así, amable lector?