Es la que, a lo largo de su administración, ha cumplido puntualmente el Gobernador Carlos Joaquín González,

al no otorgar nuevas patentes de notarías públicas, algo que en el pasado era una práctica común, dados los amiguismos, los compadrazgos y la corrupción.
Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, fue la subsecretaria de Asuntos Jurídicos de la Secretaría de Gobierno (Segob), Anahid del Carmen Aranda Lara, quien dejó en claro que si bien se han autorizado nombramientos de fedatarios auxiliares, en Quintana Roo no ha aumentado el número de patentes de notarías públicas, por lo que se mantienen las 124 con las cuales inició la gestión del jefe del Ejecutivo, situación que no había ocurrido en muchos años.
En este sentido, la antes citada explicó que los notarios auxiliares son los responsables de cubrir las obligaciones del titular en una breve ausencia como podría ser una falta imprevista o vacaciones, es decir, su nombramiento de ninguna manera significa la creación de una nueva patente, siendo que los mismos, como lo establece la Ley, deben cumplir con ciertos requisitos y son designados a propuesta del fedatario al que asistirán, esto sin contar con que su labor, en todo momento, está supeditada a este último.
Al respecto, la funcionaria insistió en que los notarios auxiliares de ninguna manera son independientes, ya que su labor principal se circunscribe única y exclusivamente a que no exista una parálisis en la notaría de que se trate, puntualizando que con relación a los fedatarios que han sido designados durante la actual administración, éstos han ocupado patentes previamente existentes cuyos titulares fallecieron o que estaban vacantes por otra causa determinada, siendo que para obtener su nombramiento, cumplieron con los requisitos que establece la norma vigente, principalmente con un examen de oposición para demostrar sus conocimientos sobre la función notarial.
Con base en lo anterior, no queda más que resaltar la entera voluntad del Gobernador de acabar con las malas prácticas del pasado, dejando en claro que hoy en Quintana Roo se viven nuevos tiempos en donde la transparencia y el combate a la corrupción, son y seguirán siendo, una alta prioridad.
¿No lo cree así, amable lector?