La que empeñó desde el inicio de la emergencia sanitaria provocada por el coronavirus (covid-19), a fin de no permitir maltratos ni abusos en los hogares durante la etapa de confinamiento familiar, es la que está cumpliendo puntualmente el Gobernador

Carlos Joaquín González con el “Plan sin Violencia en Casa”.
Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, fue el propio jefe del Ejecutivo quien sostuvo que dicha estrategia, la cual tiene el objetivo de proteger a las niñas, los niños, los adolescentes y las mujeres, dispone de un equipo de expertos liderado por Karla Rivero, titular de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas del Estado de Quintana Roo (Ceaveqroo), el cual trabaja sobre tres ejes fundamentales: La prevención, la atención inmediata, y el hacer justicia y reparar el daño.
En este sentido, no se puede perder de vista que, a raíz de la aplicación de este plan, los resultados no se hicieron esperar, y es así como durante los 136 días del aislamiento forzado se otorgaron 10 mil 389 medidas de ayuda inmediata consistentes en alimentación, alojamiento temporal, transporte, atención médica y psicológica de urgencia, así como asesoría jurídica, siendo que en total se ha atendido a dos mil 450 mujeres y se han recibido mil 647 denuncias, de las cuales, mil 151 fueron por violencia familiar, 486 por delitos de índole sexual y 10 por feminicidios, precisándose que la mitad de estas fueron en grado de tentativa.
Al respecto, tampoco se puede soslayar que, al tiempo que se brindó refugio y albergue a más de 40 féminas junto con sus hijas e hijos, ya que no contaban con alguna red de apoyo para salir adelante de la situación de violencia que estaban viviendo, los organismos integrantes de este plan lograron la emisión de dos mil 811 medidas de protección, de las cuales 71 fueron ratificadas en juzgados penales, destacándose que en materia familiar, las y los jueces atendieron 836 asuntos relacionados con alimentos, custodias, separación de personas y convivencias familiares.
Con base en lo anterior, justo es reconocer la firme voluntad del Gobernador de continuar brindando a quienes sufren de violencia las medidas de seguridad y de protección que sean necesarias tanto para que puedan acceder a una vida más digna, como para que sus victimarios, bajo ninguna circunstancia, queden impunes.
¿No lo cree así, amable lector?