La que empeñó con las y los chetumaleños, es la que ayer cumplió cabalmente el Presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, al inaugurar junto con la Presidenta Electa de México, Claudia Sheinbaum Pardo, y la Gobernadora
del Estado, Mara Lezama Espinosa, la estación del Tren Maya en la capital quintanarroense.
Y es que basta recordar que, en el trazo original de esta emblemática obra, de Palenque a Cancún, no estaba contemplada la ciudad de Chetumal, sin embargo, en una visita que realizó a la misma, el Jefe de la Nación pudo dar cuenta de la sentida petición de todos los sectores de la sociedad chetumaleña de ser parte de este proyecto, y es así como ayer, tras escuchar la voz del pueblo, esta se hizo realidad.
En este tenor, el primer mandatario fue claro al señalar que en el Tren Maya se usaron recursos públicos, sin deuda, combatiendo la corrupción y haciendo pagar impuestos a todos aquellos a los que antes se les condonaban y a los grandes contribuyentes que no lo hacían.
Al respecto, cabe señalar que al tiempo que Claudia Sheinbaum afirmó que es hermoso ver fundido a un Presidente con su pueblo y al pueblo fundido con su Presidente, resultado de grandes logros de beneficio y justicia social, Mara Lezama, luego de un emotivo agradecimiento al Jefe de la Nación por esta y las demás obras que impulsó en la entidad, sostuvo que pocas veces en la historia del mundo y de México nacen mujeres y hombres con la voluntad inquebrantable para transformar profundamente a una Nación entera, con las bases sólidas de los principios morales y la fuerza de los ideales más nobles, como él lo hizo.
Con base en lo anterior y ante la importancia que representará el Tren Maya para la economía del Sur del Estado, no queda más que resaltar lo afirmado por la Gobernadora al Presidente en cuanto a que en Quintana Roo no se le defraudará, pues su administración seguirá trabajando por y para el pueblo, continuando su legado codo a codo con la Presidenta Electa, Claudia Sheinbaum, con quien se construirá el Segundo Piso de la Cuarta Transformación que hoy cuenta con bases sólidas, fuertes e inquebrantables.
¿No lo cree así, amable lector?