El que desde el inicio de su administración ha ponderado el Gobernador Carlos Joaquín González en el crecimiento

urbano, procurando que este se dé con criterios de sustentabilidad y acorde a las necesidades de las comunidades, a fin de disminuir la desigualdad social, es el que resaltó ayer el director general  de la Agencia de Proyectos Estratégicos del Estado de Quintana Roo (Agepro), José Alberto Alonso Ovando, quien junto con el presidente municipal de Bacalar, José Alfredo Contreras Méndez, entregó los primeros contratos de donación del programa de titulación de lotes y parcelas de la comunidad de Maya Balam.
Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, el citado funcionario expuso que con estas acciones se da respuesta a una sentida demanda de más de 30 años, por lo que ahora, gracias al compromiso establecido por el jefe del Ejecutivo, las familias de dicha localidad ya cuentan con los documentos que amparan la legítima propiedad de sus lotes, lo cual, invariablemente, les garantiza un patrimonio seguro.
En este tenor, y luego de enumerarse las acciones que se han realizado entre el Ayuntamiento y el Gobierno de Quintana Roo, tanto para titular gratuitamente diversos predios en Maya Balam, Kuchumatán y San Isidro la Laguna, como para avanzar en la gestión de vivienda y agua potable, entre otros rubros, el Edil bacalarense explicó que estas donaciones son en beneficio de las familias descendientes de ex refugiados guatemaltecos, muchas de las cuales llegaron a México hace décadas y han formado parte de la comunidad en armonía y colaboración con el municipio, destacando la buena disposición del titular de la Agepro para concretar la regularización de estos terrenos otorgados por el Gobierno del Estado, así como por la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar) y del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).
Con base en lo anterior, no queda más que resaltar lo afirmado por Alonso Ovando en cuanto a la entera voluntad del Gobernador de no sólo saldar esta deuda histórica con el pueblo de Bacalar, sino de continuar trabajando, hasta el último minuto de su gestión, por el bienestar de las y los quintanarroenses.
¿No lo cree así, amable lector?