La que está brindando la administración del Gobernador Carlos Joaquín González es la que bien harían en no dejar
pasar las y los ciudadanos que tienen adeudos con la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado (CAPA), a fin de aprovechar los descuentos de hasta un 100 por ciento que se están ofreciendo en el pago de multas, recargos y sanciones.
Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, el jefe del Ejecutivo ha impulsado estos subsidios desde el inicio de su administración, en aras de que las y los usuarios de la CAPA con una morosidad superior a los 18 meses y que ya han sido notificados por la Dirección de Recuperación de Adeudos y Ejecución Fiscal (DRAEF), puedan disponer de todas las facilidades para regularizar su situación.
En este tenor, no se puede perder de vista que estos apoyos están dirigidos a personas que tengan contrato por cualquier tipo de tarifa quienes, previo estudio socioeconómico, podrían alcanzar descuentos en accesorios fiscales de hasta un 100 por ciento, priorizando a usuarios domésticos en su primera vivienda, en situación precaria o con alguna discapacidad.
Al respecto, tampoco se puede soslayar que, de acuerdo con la CAPA, el trámite es personal y los titulares de los contratos deberán solicitar información del crédito fiscal que incluye multas, recargos, gastos de ejecución y actualizaciones, tomando en consideración que, lo marcado en el recibo que les llega a sus viviendas, es lo correspondiente al consumo de agua potable de los 18 meses o más que se dejaron de pagar, y no incluye dichos accesorios fiscales, los cuales única y exclusivamente puede otorgar la DRAEF, siempre y cuando se cumplan los requisitos establecidos.
Con base en lo anterior, y dado que en la actual administración se han beneficiado más de 5 mil 600 usuarios de la CAPA con este programa que, ante todo, busca apoyar a los sectores vulnerables, bueno será que aquellos que aún están en condiciones de morosidad por el consumo de agua potable y alcantarillado, no duden en acercarse a la DRAEF para aprovechar los descuentos en cuestión y, con ello, proteger su economía.
¿No lo cree así, amable lector?