Lo mismo que enteramente claras, a fin de salvaguardar la integridad de las y los quintanarroenses, así como la de los miles de turistas que nos visitan, fueron las medidas dispuestas por la Gobernadora del Estado, Mara Lezama Espinosa, ante el paso del huracán “Milton” en el Norte de Quintana Roo.


Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, la titular del Ejecutivo no sólo recorrió los puntos en los que se espera una mayor afectación por dicho fenómeno, sino que también anunció la suspensión de clases en todas las escuelas, públicas y privadas, de todos los niveles, de los municipios de Benito Juárez, Lázaro Cárdenas, Isla Mujeres, Cozumel y Puerto Morelos, este martes, para protección de alumnos, maestros y personal administrativo.
En este sentido, la mandataria, al dirigir un mensaje a la población sobre las condiciones de este fenómeno hidrometeorológico, anunció Ley Seca a partir de este lunes, a las 9 de la noche, en dichos municipios, en previsión de cualquier contingencia que pudiera afectar a las personas, esto sin contar con el llamado que hizo a la población para que a partir de las 10 de la noche se mantenga en casa y si no tiene porqué salir, se quede bajo resguardo, pues los fuertes vientos pronosticados de “Milton” pueden convertir en un proyectil cualquier objeto, destacando que para este martes, a primera hora, autorizó la suspensión de las actividades esenciales y agradeció por anticipado a los empresarios para que se solidaricen con sus trabajadores ante esta contingencia.
Al respecto, Lezama Espinosa fue clara al señalar que estas disposiciones tienen como objetivo que el fenómeno hidrometeorológico en cuestión no cause mayores contratiempos en la entidad, mucho menos en las personas.
Con base en lo anterior, no queda más que resaltar la firmeza y decisión de la Gobernadora de, una vez más, estar al pie del cañón ante una situación como esta que amerita no dejar ningún hilo suelto, máxime cuando, como ella misma lo ha reiterado, lo más importante es proteger la vida de todas y todos.
¿No lo cree así, amable lector?