Lo mismo que enteramente clara, fue la aclaración que hizo la directora general de la Administración Portuaria Integral de Quintana Roo (Apiqroo), Alicia Ricalde Magaña, en cuanto a que la paraestatal no tiene injerencia alguna en el incremento

de tarifas que puedan aplicar las navieras que operan en el Estado, toda vez que esa atribución es única y exclusiva de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), a través de la Dirección General de Marina Mercante.
Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, la antes citada, al tiempo que sostuvo que la Apiqroo no otorga permisos ni concesiones y tampoco autoriza rutas ni tarifas, ya que sólo presta el servicio de atraque, embarque y desembarque en las terminales marítimas, destacó que en solidaridad con los ciudadanos, principalmente con los que viven en las islas, desde que inició la administración del Gobernador Carlos Joaquín González su puso en marcha el Plan Quintana Roo, el cual redujo los cobros que se aplican a las navieras por los rubros ya citados, a fin de que estas no elevaran sus pasajes, dejándolos en un peso por pasajero que trasladan a Isla Mujeres y dos pesos a Cozumel.
En este sentido, la funcionaria, quien dijo no estar de acuerdo con los incrementos de tarifas cuando hay afectaciones a la economía de los usuarios, sobre todo los cautivos como los isleños y los cozumeleños, insistió en que la paraestatal no es autoridad reguladora, sólo es una empresa que presta servicios a las diversas navieras con presencia en aguas estatales.
Al respecto, Ricalde Magaña señaló que ante las alzas que se han registrado, los Cabildos de Solidaridad y Cozumel pueden enviar un exhorto a la SCT para que tome en cuenta los costos que impactan negativamente a la economía local, siendo que, como directora de la Apiqroo, ya hizo lo propio ante la Dirección General de Puertos y la de Fomento y Administraciones Portuarias de la dependencia.
Con base en lo anterior, no queda más que esperar que las autoridades federales competentes analicen a detalle lo relativo a estos incrementos que afectan al bolsillo de miles de quintanarroenses que a diario tienen que tomar un barco para dirigirse a sus trabajos, a la escuela, al médico y de vuelta a sus hogares.
¿No lo cree así, amable lector?