Así fue la Gobernadora del Estado, Mara Lezama Espinosa
, al señalar que cuando se combate la corrupción, el dinero alcanza para más, y es así como, sumando esfuerzos y trabajando de la mano con la gente, fue posible atender a los habitantes de Chetumal que por más de 23 años solicitaron la repavimentación de la avenida Laguna Negra, la cual hoy es una realidad.
Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, la titular del Ejecutivo, al recorrer dicha obra acompañada de la secretaria estatal de Obras Públicas (Seop), Irazu Sarabia May, lamentó que dicha vía de comunicación, pese a las circunstancias que la rodean, se haya mantenido en el abandono durante tanto tiempo, con baches y constantes encharcamientos de agua, subrayando que en este nuevo Gobierno fue posible transformarla con una inversión de 4 millones 842 mil 756 pesos, en respuesta a las y los chetumaleños que habitan en sus alrededores.
En este sentido, la mandataria explicó que, de esta forma, se benefician más de dos mil 839 habitantes de la colonia Guadalupe Victoria y los ciudadanos que a diario circulan en esta zona, mismos que ahora, para su satisfacción, ven la avenida Laguna Negra como una vialidad segura, atractiva y que responde puntualmente a sus necesidades de movilidad en la capital del Estado.
Al respecto, Lezama Espinosa agregó que, en general, y como lo estableció el proyecto correspondiente, se realizó la repavimentación de 6 mil 295 metros cuadrados con carpeta de concreto asfáltico en caliente, la construcción de 449 metros cuadrados de banquetas y la de 163 metros cuadrados de un paso peatonal de concreto, este último entre la avenida Enrique Barocio Barrios y la Insurgentes, el cual, sin lugar a dudas, permitirá prevenir accidentes y otorgar al peatón mejores condiciones para su desplazamiento.
Con base en lo anterior, y ante la importancia que representa esta obra largamente anhelada por las y los chetumaleños, no queda más que resaltar lo afirmado por la Gobernadora en cuanto a que, con estas acciones, no sólo se genera bienestar social, sino que se contribuye plenamente a recuperar el brillo de la capital del Estado.
¿No lo cree así, amable lector?