Y en toda la extensión de la palabra, fue el reconocimiento que hizo ayer el Gobernador Carlos Joaquín González al Ejército mexicano, ante la invaluable labor que realizan sus elementos para garantizar la estabilidad y la paz social en
Quintana Roo y en todo el país.
Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, fue en el marco de la ceremonia conmemorativa por el 107 aniversario del instituto armado, en el que el jefe del Ejecutivo, luego de resaltar la entereza con que los soldados portan el uniforme, sostuvo que el Ejército mexicano, al día de hoy, está cumpliendo cabalmente con su misión de defender la integridad, la independencia y la soberanía de la Nación, de ahí la firme decisión de su administración de continuar trabajando de manera coordinada para recuperar y mantener la tranquilidad de Quintana Roo.
En este sentido, el mandatario, al tiempo que afirmó que el Ejército mexicano garantiza la seguridad interior y, en caso de algún desastre, siempre se muestra solidario para tender la mano a la población, destacó el importante papel que está jugando en la actualidad como la fuerza que garantiza las libertades ciudadanas, demostrando en cada una de sus encomiendas los principios de disciplina y vocación de servicio que a lo largo de los años siempre lo ha distinguido.
Al respecto, el General de Brigada, Diplomado de Estado de Mayor, José Luis Vázquez Araiza, comandante de la 34/a Zona Militar, dijo que el pueblo quintanarroense no es ajeno a la esencia del Ejército mexicano, ya que los hijos de esta tierra nutren parte importante de los efectivos de las unidades militares que operan en la región, quienes día a día y hombro con hombro con los pilotos y marinos, velan de manera incansable y desinteresada por la seguridad y la reconstrucción del tejido social de Estado.
Con base en lo anterior, no queda más que subrayar la acertada distinción que hizo el Gobernador a quienes con responsabilidad, vocación, ahínco, y un temple moral a toda prueba, desde el instituto armado hoy están dispuestos a rebasar el límite del sacrificio en aras de cumplir cabalmente con su deber en beneficio de Quintana Roo.
¿No lo cree así, amable lector?