Es el que, gracias al compromiso manifiesto de su magistrado presidente José Antonio León Ruiz por hacer más eficiente la impartición de la justicia en beneficio de los ciudadanos, se agenció en días pasados el Poder Judicial del Estado al
obtener de la Comisión Nacional de Mejora Regulatoria (Conamer), la Certificación en la Implementacion de los Juicios Orales Mercantiles, con lo que se ubicó entre las cinco instancias del país que actualmente cuentan con la misma.
Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, al recibir dicha certificación de manos del comisionado del citado organismo, Alberto Montoya Martín del Campo, el también titular del Consejo de la Judicatura del Estado indicó que la misma es resultado de las acciones implementadas en el marco del Programa para la Impartición de Justicia 2017-2022, y es así como destacó, por ejemplo, el curso de capacitación que se ofreció sobre el Proceso Oral Mercantil, en el cual participaron 52 servidoras y servidores públicos judiciales, entre jueces, secretarios de acuerdos, así como de estudio y cuenta.
En este sentido, León Ruiz señaló que, además, se acondicionaron las salas de audiencia para contar con un área específica de conciliación y se adecuaron diversos procesos para optimizar y acortar los tiempos de atención en el Sistema de Gestión Judicial, implementando mejoras en las estructuras organizacionales y los perfiles de los puestos.
Al respecto, el presidente del Tribunal Superior de Justicia del Estado (TSJ) precisó que entre las acciones que permitieron contar con esta certificación avalada por el organismo nacional en materia de mejora regulatoria, también destaca la implementación del Expediente Electrónico Mercantil, mismo que derivó del trabajo conjunto de las y los magistrados, consejeros, jueces, así como del personal judicial y administrativo.
Con base en lo anterior, no queda más que reconocer los esfuerzos que hoy está encabezando León Ruiz al interior del Poder Judicial, ya no sólo para avanzar en la modernización del mismo cumpliendo con los protocolos de la nueva normalidad, sino para consolidar una impartición de justicia de vanguardia, humana, enteramente expedita y, más importante aún, acorde a las necesidades de toda la sociedad quintanarroense.
¿No lo cree así, amable lector?