El que hizo ayer el director del Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur), Rogelio Jiménez Pons, es el que bien harían en atender los ejidatarios de Quintana Roo, a fin de no ser presas de los especuladores de tierras que, a últimas

fechas, y ante los beneficios que traerá consigo el proyecto del Tren Maya, parecen haberse desatado en la entidad.
Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, fue en el marco del Foro Legislativo-Académico de la Frontera Sur: El Tren Maya, en el que el antes citado, al tiempo que confirmó que el Presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador determinó que exista una estación en Chetumal, dado el potencial que tendrá con la modernización del aeropuerto y la consolidación del Parque Industrial con Recinto Fiscalizado Estratégico, pidió a los labriegos mantenerse muy atentos para cerrar el paso a quienes mediante engaños y mentiras, pretenden apoderarse de su patrimonio.  
En este sentido, el funcionario federal explicó que los ejidatarios que aporten sus tierras para el desarrollo del Tren Maya serán socios de los proyectos inmobiliarios que este traerá consigo, a través de la conformación de un fideicomiso en donde se priorizará el ordenamiento territorial para que sean precisamente ellos los que obtengan los mayores beneficios.  
Al respecto, Jiménez Pons fue claro al señalar que prácticamente el 90 por ciento de las empresas que se instalen a lo largo del trazo de las vías del Tren Maya tendrán que rentar terrenos y sólo un 10 por ciento de las tierras se venderán por cuestiones crediticias o de vivienda, siendo que, de acuerdo con lo que ha instruído el jefe de la Nación, lo que se pretende es que los servicios turísticos generen ganancias a las comunidades rurales y, ante todo, sean beneficiados los comuneros y no los especuladores.
Con base en lo anterior, y dado que de acuerdo con el titular del Fonatur, el Tren Maya comenzará a operar hasta el 2023, aunque en el caso específico de Quintana Roo, las obras podrían iniciar durante el primer trimestre del próximo año, no queda más que esperar que el proyecto continúe avanzando bajo la premisa fundamental de dotar a los pueblos indígenas de una mejor calidad de vida.
¿No lo cree así, amable lector?