Y en toda la extensión de la palabra, es como, gracias a las labores preventivas encabezadas por la Gobernadora del Estado, Mara Lezama Espinosa, está Quintana Roo para el inminente impacto del huracán “Beryl” de categoría 4.


Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, fue la titular del Ejecutivo quien destacó la probada cultura de protección civil que por siempre ha caracterizado a las y los quintanarroenses, y es así como al anunciar la Alerta Naranja para los municipios de Felipe Carrillo Puerto, Bacalar, Othón P. Blanco y José María Morelos, pidió a la población que viva cerca de un río o laguna, vigilar el nivel del agua, cerrar puertas y ventanas; cortar el suministro de gas y electricidad y, más importante aún, mantenerse en calma y pendiente de los medios oficiales de información, llámese la Coordinación Estatal de Protección Civil (Coeproc), la Comisión Nacional del Agua (Conagua) o el Servicio Meteorológico Nacional (SMN).
En este sentido, la mandataria indicó que la Alerta Amarilla se mantiene para Cozumel, Solidaridad, Puerto Morelos, Benito Juárez, Isla Mujeres y Lázaro Cárdenas, por lo que la población deberá identificar los refugios temporales, almacenar alimentos, agua potable y tener a la mano artículos de emergencia, fin de evitar contratiempos durante el paso del meteoro.
Al respecto, cabe señalar que la coordinadora nacional de Protección Civil, Laura Velázquez Alzúa, indicó que “Beryl” ingresará a territorio nacional entre Tulum y Felipe Carrillo Puerto mañana por la noche o en la madrugada del viernes, destacando la suspensión de clases  los días jueves y viernes, además de la apertura de 112 refugios temporales para albergar a 20,965 personas, siendo que, además, se llevarán a cabo recorridos conjuntos en las zonas de riesgo para determinar el alertamiento temprano, así como las rutas de evacuación.
Con base en lo anterior, no queda más que destacar el trabajo de las autoridades federales y estatales, a fin de que “Beryl” pase por la entidad sin mayores complicaciones y, a final de cuentas, quede como una experiencia más, en lo que a los designios de la Naturaleza se refiere, algo a lo que las y los quintanarroenses ya estamos acostumbrados.
¿No lo cree así, amable lector?