El que ha distinguido al Diario de Quintana Roo a lo largo de cuatro décadas de historia,

con una trayectoria que comenzó el 4 de noviembre de 1986 y que hoy se proyecta en el papel y en el universo digital, en el que sus plataformas alcanzan más de 170 millones de visualizaciones al mes en redes sociales, consolidando su presencia entre los lectores y nuevas audiencias.
Y es que, tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, esta historia editorial encontró una nueva etapa de continuidad y crecimiento bajo el liderazgo del Lic. Luis Antonio Contreras Castillo, Presidente del Consejo de Administración, quien ha conducido los destinos de la empresa, manteniendo vigente un proyecto periodístico que ha sabido responder a los cambios de cada época.
En este tenor, el Diario nació en 1986 con el propósito de brindar a los quintanarroenses un medio propio, elaborado desde su tierra y atento a los acontecimientos de una sociedad en pleno desarrollo. Bajo el lema “Integrado a la vida quintanarroense”, aquella primera edición abrió un camino que ha acompañado la evolución política, social, económica, cultural y deportiva del Estado.
Al respecto, mantener vigente un periódico durante cuatro décadas ha significado enfrentar profundas transformaciones en la industria de la comunicación, desde los cambios en los procesos de impresión hasta la llegada de Internet, los portales informativos y las redes sociales. El Diario ha transitado por esas etapas sin abandonar su compromiso con la información y su vínculo con los lectores.
Hoy, esa evolución tiene una dimensión extraordinaria: Más de 170 millones de visualizaciones mensuales en redes sociales, un alcance que refleja la capacidad del periódico para trascender las páginas impresas, llegar a públicos de diversas generaciones y mantener presencia permanente en la conversación digital.
Con base en lo anterior, no queda más que reconocer cuatro décadas de una historia que forma parte de la memoria de Quintana Roo, con el compromiso de seguir documentando los acontecimientos, acompañando a su gente y manteniendo abiertas las ventanas informativas de una sociedad en constante evolución.
¿No lo cree así, amable lector?