Es la que, tras varios años de espera, por fin llegó para más de cinco
mil familias de la colonia Luis Donaldo Colosio de Playa del Carmen, luego del acuerdo establecido por el Gobierno del Estado y la empresa “Desarrolladora de la Riviera Maya, S.A. de C.V.” (Derimaya), a fin de recuperar diversas propiedades que fueron objeto de litigio desde 1999.
Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, luego un prolongado, pero eficaz juicio, las autoridades estatales lograron un acuerdo con la propietaria de la citada empresa, Ofelia Glz Whitt, quien a fin de llevar a buen término este sonado caso cedió el 49 por ciento de sus acciones al Estado, lo que redundará en la recuperación de diversas escrituras de la populosa colonia arriba mencionada, una de las más importantes del municipio de Solidaridad, para dar inicio de forma histórica y después de 25 años de rezago, a la regularización de las propiedades de todas esas familias que carecían de certeza jurídica y por largo tiempo estuvieron en ciernes y con el temor de perderlas.
En este sentido, no se puede perder de vista que, dados los intentos fallidos de las autoridades federales desde 1999, por regularizar dichos terrenos, sin que lo consiguieran, este acuerdo reparatorio logrado por el Gobierno del Estado representa un verdadero acto de congruencia y compromiso social.
Al respecto, no se puede perder de vista que hace apenas unos días, la Fiscalía General del Estado, a través de la Fiscalía Especializada en Combate a Delitos Patrimoniales, logró que un juez de Control vinculara a proceso a dos socias de la empresa Derimaya, por estar implicadas en un fraude superior a los 250 millones de pesos en agravio de cientos de familias playenses.
Con base en lo anterior, no queda más que resaltar los alcances de este acuerdo reparatorio que, sin lugar a dudas, no sólo marca un parteaguas en lo que se refiere a los litigios inmobiliarios, sino que es muestra fehaciente de lo que se puede lograr en beneficio de la sociedad privilegiando el diálogo y el respeto irrestricto a la Ley.
¿No lo cree así, amable lector?