Es el que garantizó la Gobernadora del Estado, Mara Lezama Espinosa
, a la industria chiclera de la entidad, a fin de que se fortalezcan sus canales de exportación y comercialización, en beneficio de las familias que dependen de la misma.
Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, al encabezar la apertura de la temporada de producción 2023-2024, la titular del Ejecutivo afirmó que realizará las gestiones necesarias ante el Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, a fin de que sus productos se comercialicen en todas las estaciones del Tren Maya, además de abonar a mejorar sus ventas a otros países, ya que el chicle es parte esencial de la historia quintanarroense.
En este sentido, la mandataria, al tiempo que se comprometió a apoyar a esta industria en sus gestiones ante el IMPI y la Semarnat para fortalecer sus mecanismos de exportación y marca, así como para certificar su aprovechamiento sustentable, reconoció el trabajo de hombres y mujeres que por generaciones han cuidado la cultura, las tradiciones, la industria y el proceso chiclero que es fundamental, siendo que, en Huay-Pix, también visitó a los trabajadores que están cooperativados a través del consorcio ya establecido, y conoció el proceso de extracción de la goma 100% quintanarroense que se exporta actualmente a Europa, Asia y a los Estados Unidos de América.
Al respecto, Lezama Espinosa, luego de explicar que Quintana Roo es líder en la producción de chicle orgánico en el mundo, lo cual ha permitido un incremento del 25% en el precio, mismo que se refleja directamente en el pago directo al chiclero, recordó que si bien hay que invertir y diversificar, no se puede olvidar al chicle, al látex y al chicozapote, por lo que no escatimará esfuerzos ante las dependencias federales para lograr las metas que se han fijado quienes conforman esta competitiva industria en la entidad.
Con base en lo anterior, no queda más que resaltar lo afirmado por la Gobernadora en cuanto a la firme decisión de su administración de devolver su esplendor a la industria chiclera, la cual, es y seguirá siendo un emblema nacido del esfuerzo y el sacrificio de muchos quintanarroenses.
¿No lo cree así, amable lector?