Así fue el proceso de refinanciamiento de la deuda pública heredada, el cual, en atención a las instrucciones precisas de la Gobernadora del Estado, Mara Lezama Espinosa, encabezó el titular de la Secretaría de Finanzas y Planeación (Sefiplan),

Eugenio Segura Vázquez, en un marco de total apertura y transparencia.
Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, el antes citado firmó tres contratos de créditos con el Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos S.N.C, con lo que se da por concluido el calendario establecido en la convocatoria de la licitación pública 01/2023 de la reestructura de la deuda pública heredada de largo plazo, el cual incluye la firma de contratos con Banorte, Santander y BBVA México.
En este sentido, el funcionario explicó que el Estado suscribió un total de siete instrumentos jurídicos, tres con el Banco Nacional de Obras y Servicios, dos con Banorte, uno con Santander y uno con BBVA México, los cuales resultaron adjudicados en el proceso de apertura de ofertas que quedaron registradas en el acta del fallo emitido el 15 de diciembre de 2023, conforme a lo que se tenía previsto.
En este tenor, Eugenio Segura recalcó que, atendiendo puntualmente a lo dispuesto por la titular del Ejecutivo, se realizó el proceso de refinanciamiento de la deuda pública heredada con estricto apego a la Ley de Transparencia y privilegiando ante todo la rendición de cuentas de cara a la sociedad.
Al respecto, el secretario de Finanzas y Planeación del Gobierno del Estado indicó que, de esta forma, con el refinanciamiento en cuestión, y sin contraer nueva deuda pública, lo cual es sumamente relevante, la administración de Lezama Espinosa contará con una mayor disposición de recursos para ejecutar obras y servicios sociales prioritarios en beneficio de la población más necesitada.
Con base en lo anterior, y ante los alcances de este proceso inédito, no queda más que recalcar lo afirmado por Eugenio Segura en cuanto a la firme disposición de la Gobernadora de continuar ponderando la honestidad y el alto sentido de responsabilidad en el manejo de cada peso de las y los quintanarroenses.
¿No lo cree así, amable lector?