Así fue el reconocimiento que la Universidad Autónoma de Quintana Roo (Uaqroo) entregó ayer al Gobernador del Estado, Carlos

Joaquín González, por ser el artífice de la promoción para que, luego de mucho tiempo de espera, por fin esta obtuviera su carácter de autónoma.
Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, fue el presidente del Colegio de Estudiantes (Colest), Mario Redondo Andrade, quien en compañía del rector Francisco López Mena y los representantes de los diversos órganos de gobierno y decisión de la máxima casa de estudios de la entidad, expresó al jefe del Ejecutivo el sentir de los más de siete mil alumnos que representa en torno a lo que ha significado dicha autonomía para el fortalecimiento de la identidad universitaria.
En este sentido, y al hacer uso de la voz, el mandatario agradeció la distinción de que fue objeto y la hizo extensiva a la misma universidad, la cual trabajó a lo largo de muchos años para lograr y tener la autonomía que tanto había solicitado, destacando que la misma, además de que le permitirá crecer, madurar y mantenerse como una institución firmemente establecida, viene a darle, como bien lo señaló en su momento Redondo Andrade, una inyección de ánimo, de desarrollo y de crecimiento para bien de la comunidad universitaria.
Al respecto, Joaquín González destacó el apoyo que su Gobierno brindó a las universidades públicas a lo largo de su gestión, en especial a la Uaqroo, a fin de que puedan alcanzar sus metas y, con ello, exista la preparación suficiente para las y los jóvenes puedan convertirse en factores de cambio, de productividad y de competitividad, en aras de que Quintana Roo se mantenga por la senda del progreso y el desarrollo económico.
Con base en lo anterior, no queda más que resaltar lo afirmado por el Gobernador ante los alumnos, catedráticos y directivos de la hoy Uaqroo, en cuanto a la importancia de crecer, avanzar y aprender de los retos que traen consigo los tiempos actuales, a fin de que, con el esfuerzo de todas y todos, se pueda tener un Quintana Roo fuerte, sólido, incluyente y enteramente solidario.
¿No lo cree así, amable lector?