Así es el contrato colectivo de trabajo que firmaron ayer el rector de la Universidad de Quintana Roo (Uqroo), Francisco López Mena, y el secretario general del Sindicato de Trabajadores Académicos y Administrativos de la Uqroo (Sauqroo),
Mario Vargas Paredes, el cual fue producto de un amplio concenso, pero sobre todo del firme compromiso de velar por el bienestar del alumnado, hoy por hoy la más alta prioridad en la máxima casa de estudios.
Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, en dicho documento ambas partes asumen el compromiso de mantener el diálogo para alcanzar acuerdos en los que, por encima de cualquier coyuntura, se antepongan los intereses y las necesidades de la institución, a fin de mantener la condición que hoy tiene como una de las mejor posicionadas y reconocidas en la República Mexicana y en el plano internacional.
En este sentido, López Mena, al dar cuenta de la trascendencia de este contrato colectivo de trabajo, agradeció al sindicato por renunciar a todas las prestaciones económicas que había demandado en su oportunidad, ya que esto permitirá a la universidad cumplir puntualmente con los compromisos financieros adquiridos con el Gobierno Federal para regularizar el número de sus plazas docentes, lo que el próximo año tendrá un costo estimado de 17 millones de pesos.
Al respecto, Vargas Paredes señaló que la firma de este documento es un anhelo guardado durante 28 años y es así como a nombre de todos sus representados, confirmó a López Mena su intención de colaboración permanente con las mejores causas del proyecto común que es la universidad y le reiteró que nunca serán enemigos ni rivales, si antes pueden ser aliados en un diálogo permanente por el bien de la comunidad estudiantil.
Al respecto, no se puede perder de vista que de acuerdo con el contrato suscrito, ambas partes se comprometieron a elaborar de manera conjunta lo que será un Reglamento Interior de Trabajo, el cual contemplará la creación de una Comisión Mixta de Escalafón e incluirá reglas claras para el establecimiento de prestaciones y estímulos.
Con base en lo anterior, no queda más que subrayar los alcances de este hecho inédito que, sin lugar a dudas, mantendrá a la máxima casa de estudios de la entidad por la senda de la excelencia.
¿No lo cree así, amable lector?