Así es la inversión de casi 172 millones de pesos que anunció ayer la Gobernadora

del Estado, Mara Lezama Espinosa, para apoyar directamente a más de 10 mil productores, emprendedores y artesanos de toda la entidad.
Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, la titular del Ejecutivo, en un evento celebrado en el municipio de Benito Juárez, presentó los Programas Sociales 2024 que se brindarán a través del Instituto de Economía Social y Solidaria, a fin de impulsar el desarrollo y el bienestar de las comunidades mayas y, al mismo tiempo, respaldar a los artesanos, así como a las y los emprendedores locales, para que continúen siendo pilares económicos de Quintana Roo.
En este sentido, la mandataria sostuvo que en un acto de justicia social y con base en el Nuevo Acuerdo por el Bienestar y Desarrollo de Quintana Roo, el cual está impulsando desde el inicio de su gestión, se trabajará de la mano con todos los sectores económicos en una gran suma de esfuerzos, para así impulsar el desarrollo de las y los productores, por medio de una economía orientada en el bienestar de las personas, la cual se traduzca en paz, seguridad y prosperidad para todas y todos los quintanarroenses, primordialmente, para los que menos tienen.
Al respecto, Lezama Espinosa fue clara al señalar que, al día de hoy, apostar al campo es un acto de justicia social, y es así como hizo un atento llamado a toda la población a no perder de vista que, cada peso que se destina a este sector, es para devolverle a las familias de las comunidades rurales el dinero que les pertenece, a fin de que puedan mejorar sus condiciones de vida.
Con base en lo anterior, no queda más que resaltar lo afirmado por la Gobernadora en cuanto a la entera disposición de su administración de continuar propiciando las condiciones necesarias para que los productores, los emprendedores y los artesanos puedan hacer más competitiva su actividad, mejoren sustancialmente sus ganancias y, con ello, seguir contribuyendo al engrandecimiento de Quintana Roo.
¿No lo cree así, amable lector?