Así y solo así puede calificarse el reinicio de operaciones de Mexicana de Aviación

, tras su cierre de operaciones en 2010, el cual encabezó ayer el Presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, al ates- tiguar el vuelo que partió del Aeropuerto Internacional Felipe Angeles (AIFA) con destino a la nueva terminal aérea de Tulum “Felipe Carrillo P u e r t o ”.

Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, el jefe de la Nación destacó que esta es una línea aérea emblemática e histórica que, pese a todos los pronósticos de quienes parecen estar en contra del progreso del país, volvió a volar, cumplien- do así el firme compromiso que estableció en su momento con las y los mexicanos.

En este sentido, el primer mandatario detalló que la aerolínea reali- zará operaciones desde el AIFA hacia 14 destinos del país ubicados en los Estados de Baja California Campeche, Chiapas, Guerrero, Jalisco, Nuevo León, Quintana Roo, Sinaloa, Tabasco, Tamaulipas y Yucatán, siendo que en próximas fechas se agregarán cuatro más que son Nuevo Laredo, Tamaulipas; Uruapan, Michoacán, además de Huatulco y Ciudad Ixtepec, en Oaxaca, a los cuales nadie vuela de forma directa en la actualidad.

Al respecto, López Obrador indicó que la flota de Mexicana de Aviación cuenta con aeronaves Boeing 737-800 de nueva generación y Embraer ERJ 145 que están debidamente certificadas por las autori- dades aeronáuticas, ya que cumplen con los más altos estándares de seguridad y calidad, destacando que, además del AIFA, esta empresa pública tendrá como base secundaria de operaciones el nuevo aero- puerto de Tulum.

Con base en lo anterior y dado que el costo del vuelo a Tulum desde el AIFA tiene una tarifa única de 1,558 pesos (viaje redondo), mientras que en otras aerolíneas costaría alrededor de los 2,309, lo que repre- senta un ahorro aproximado de 751 pesos, no queda más que resaltar los beneficios que este vuelo traerá a Quintana Roo a corto y mediano plazo, ya que no solo fortalecerá la conectividad aérea de la entidad, sino que será fundamental para aprovechar el enorme potencial que representa el nuevo aeropuerto de Tulum para las miles de familias quintanarroenses que hoy dependen del turismo.

¿No lo cree así, amable lector?