Los de la firme decisión del Gobernador Carlos Joaquín González de mantener una administración responsable y honesta, con base en la austeridad, el ahorro y el correcto manejo de las finanzas públicas, son los que ayer cosechó Quintana Roo
al ser considerado dentro de las tres únicas entidades del país que, junto con la Ciudad de México y Querétaro, son capaces de financiar sus gastos personales, es decir, los sueldos y percepciones de sus trabajadores, con sus recursos tributarios.
Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, fue el auditor especializado en gasto federalizado de la Auditoría Superior de la Federación (ASF), Emilio Barriga, quien sostuvo que las nóminas de los otros 28 Estados que conforman la República Mexicana, al depender exclusivamente de recursos federales, podrían estar en riesgo de no pagarse en el corto y mediano plazo, si las participaciones continúan a la baja, lo cual provocaría serios perjuicios a la burocracia.
En este sentido, el oficial mayor de Gobierno, Manuel Alamilla Ceballos, manifestó que si bien esta situación es de resaltarse, de ninguna manera debe servir para cantar victoria, y es así como la instrucción del jefe del Ejecutivo es la de seguir pugnando por invertir los recursos correctamente para el beneficio de la población y de quienes forman parte de la administración pública estatal.
Al respecto, el antes citado, al tiempo que subrayó la importancia del manejo responsable de la nómina estatal, aseguró que en diciembre próximo, el personal del Gobierno del Estado recibirá la primera parte de su aguinaldo, así como su canasta navideña, prima vacacional, un pavo y un vale de despensa, siendo en los primeros días de enero del próximo año, se le pagará la segunda parte de dicha prestación de manera puntual, en atención al compromiso adquirido por el mandatario desde el inicio de su gestión.
Con base en lo anterior, no queda más que recalcar lo afirmado por Alamilla Ceballos en cuanto a la firme decisión del Gobernador de transparentar hasta el último centavo del erario, privilegiando ante todo la transparencia, el combate a la corrupción y la rendición de cuentas, para así responder con creces a la confianza y certeza que los ciudadanos tienen en su mandato.
¿No lo cree así, amable lector?