Y en toda la extensión de la palabra, fue la reunión que funcionarios estatales
, encabezados por la secretaria de Gobierno, Cristina Torres Gómez, sostuvieron con el titular de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), Román Meyer Falcón, a fin de afinar los detalles para la regularización de predios de la colonia Luis Donaldo Colosio del municipio de Solidaridad.
Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, a raíz del desistimiento de la empresa “Desarrolladora de la Riviera Maya, S.A. de C.V.”, mejor conocida como Derimaya, sobre los predios en dicho municipio, se iniciaron las reuniones para facilitar el proceso de escrituración en favor de las familias que han esperado justicia social durante más de 25 años para legalizar sus propiedades.
En este sentido, no se puede perder de vista que, en esta reunión, la Sedatu, junto con el Instituto Nacional del Suelo Sustentable (Insus), y diversas dependencias del Gobierno de Quintana Roo analizaron en estrecha coordinación la ruta de trabajo y el estado actual de la regularización de cada uno de los predios, siendo que, como parte de los acuerdos alcanzados, se implementará un Comité Operativo de Regularización con la participación de autoridades estatales y de la Federación.
Al respecto, tampoco se puede soslayar que este comité se encargará de verificar, elaborar e inscribir los títulos de propiedad, así como de llevar a cabo la entrega correspondiente, precisándose que los procesos de escrituración se realizarán en tres etapas beneficiando a más de cinco mil familias, incluyendo a aquellas que ya han completado los trámites de propiedad liquidada, las que están en proceso de liquidación y las que permanecen en litigio.
Con base en lo anterior, no queda más que resaltar que este es un hecho histórico, ya que el Gobierno de Quintana Roo, bajo la batuta de Mara Lezama Espinosa, logró recuperar, tras un largo, pero eficaz juicio, diversas propiedades que ostentaba la empresa Derimaya, algo que, y asi hay que decirlo, hasta hace unos años, parecía imposible.
¿No lo cree así, amable lector?