Con la que está actuando el presidente municipal de Tulum, Diego Castañón Trejo

, ante cualquier situación que represente una arbitrariedad o la comisión de un delito en dicha demarcación, es la que, sin lugar a dudas, no puede menos que reconocerse.
Y es que el caso de un presunto abuso policial contra trabajadores de la construcción que regresaban a Yucatán, luego de una ardua semana de labores, puso de manifiesto, una vez más, no sólo la sensibilidad y el oficio político del Edil, sino el firme compromiso que tiene de, ante cualquier coyuntura, primero defender al pueblo y a quienes más lo necesitan.
En este sentido, Diego Castañón Trejo, una vez enterado de la denuncia de los afectados, quienes dijeron que los policías los interceptaron a bordo de un colectivo foráneo y tras hacerles un revisión de rutina, los despojaron de todo su dinero, fue claro al afirmar que estos hechos no sólo se investigarán a fondo, sino que no quedarán impunes, ya que en Tulum la Ley es pareja para todos, subrayando que los involucrados ya fueron separados de sus cargos y esperan la resolución de la Dirección de Asuntos Internos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana Municipal, la cual es la instancia competente ante casos como este, amén del proceso penal que pudieran enfrentar ante la Fiscalía General del Estado.
Al respecto, Diego Castañón Trejo fue claro al señalar que los servidores públicos, como en el caso que nos ocupa, los policías, están obligados a cumplir con la Ley y a no extralimitarse en sus funciones, so pena de recibir, invariablemente, las sanciones que correspondan.
Con base en lo anterior, no queda más que subrayar lo importante que resulta para Tulum el tener hoy un presidente municipal que conoce de primera mano a su pueblo, que está convencido de que el respeto a la Ley es primero y, no menos importante aún, que, como lo ha demostrado, no le tiembla la mano cuando se trata de salvaguardar la integridad de las y los tulumnenses.
¿No lo cree así, amable lector?