Así deberá ser la investigación que la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Quintana Roo (CDHeQROO) ha emprendido luego de la brutalidad con que actuaron los policías municipales de Othón P. Blanco, al mando de Osiris de Jesús

Ceballos Díaz,  en contra de un grupo de jóvenes estudiantes del albergue “Felipe Carrillo Puerto” que el pasado sábado realizaba labores de “boteo” en el cruce de las avenidas Insurgentes y Constituyentes de Chetumal.
Y es que tal y como dimos cuenta con oportunidad, so pretexto de que no tenían permiso para dicha actividad, las garantías individuales de estos jóvenes fueron flagrantemente violentadas, siendo que, incluso, el representante de estos, Lorenzo Canul Cruz, responsabilizó no sólo al citado jefe policiaco, sino al propio presidente municipal de Othón P. Blanco, Otoniel Segovia Martínez, a quien le recriminó que, pese a los múltiples trámites que han realizado, hasta el día de hoy les siga negando la autorización para que puedan hacerse de recursos que les permitan solventar los gastos del albergue y, en consecuencia, continuar sus estudios.
En este sentido, fue el titular de la CDHeQROO, Marco Antonio Toh Euán, quien al confirmar que la investigación en cuestión ya está en marcha, ante los hechos consignados en Diario de Quintana Roo, indicó que la misma se llevará hasta sus últimas consecuencias, en aras de que los responsables, invariablemente, reciban la sanción que se merecen.
Al respecto, no se puede perder de vista que Canul Cruz fue claro al señalar que, además de la artera agresión que sufrieron a manos de los uniformados, Segovia Martínez ha emprendido una burda estrategia para obligarlos a desalojar el mencionado albergue, llegando al grado de negarles, de forma grosera y prepotente, cualquier tipo de apoyo bajo el argumento de que la Comuna othonense “no tiene dinero”.
Con base en lo anterior, y ante la gravedad de este asunto, no queda más que esperar que las indagatorias correspondientes deriven en sendas recomendaciones de la CDHeQROO para Segovia Martínez y Ceballos Díaz, a fin de que reparen el daño causado a estos estudiantes y, más importante aún, aprendan la lección y antes de querer volver a atentar contra los derechos de las personas, mejor lo piensen dos veces.
¿No lo cree así, amable lector?