Los que hoy está realizando su administración de la mano de la Federación, a fin de contar con un sistema de salud de calidad, humanista y cercano a la gente, especialmente a los más necesitados, son los que resaltó la Gobernadora del Estado, Mara Lezama Espinosa, en el
segundo día de la entrega de tarjetas del programa “La Clínica es Nuestra”, en la cabecera municipal de Benito Juárez.
Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, la titular del Ejecutivo recordó que “La Clínica es Nuestra” fue puesto en marcha por el Presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, y Quintana Roo fue uno de los primeros Estados en iniciar el programa con 171 Comités de Salud del Bienestar, con inversión de 82 millones 400 mil pesos, y es así como en el domo de la Región 96, con la presencia de beneficiarias y beneficiarios, personal médico, así como servidores públicos, 17 tesoreras de igual número de Comités recibieron las tarjetas que contienen los recursos, en este caso específico, del orden de los 12 millones de pesos.
En este sentido, la mandataria fue clara al señalar que este dinero del pueblo servirá para atender las necesidades de las unidades de salud, ya sea en equipo médico, infraestructura o mobiliario, y hacerlo con la mayor prontitud posible, resaltando que una de las características de estos comités es que las tesorerías son ocupadas por mujeres, lo que confirma la confianza que transmiten para la correcta administración de los recursos, con base en la normatividad establecida.
Al respecto, Lezama Espinosa precisó que, de acuerdo con las reglas de operación, serán canalizados a un Centro de Salud de un consultorio, 400 mil pesos; a seis de dos consultorios, uno de estos en la Zona Continental de Isla Mujeres, 600 mil, y a 10 Centros de Salud de tres y cuatro consultorios, 800 mil pesos por comité.
Con base en lo anterior, no queda más que resaltar lo afirmado por la Gobernadora en cuanto a que, bajo la vigilancia de los Comités del Bienestar, se asegurará que el presupuesto se invierta donde realmente se requiere, atendiendo las necesidades particulares de cada Centro de Salud, pensando ante todo en el beneficio de las personas que hoy demandan servicios de calidad y con la calidez que merecen para poder seguir adelante.
¿No lo cree así, amable lector?