Son los que continúan realizando de forma permanente los afiliados

a la Asociación de Hoteles del Centro y Sur de Quintana Roo, encabezados por Raúl Andrade Angulo, junto con las autoridades del Instituto Nacional de Migración (INM) del Gobierno de México, en aras de facilitar el cruce fronterizo de los miles de visitantes de Belice que año con año arriban a territorio mexicano.

Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, el antes citado comentó que una de las quejas recurrentes de los visitantes del vecino país centroamericano es precisamente el trato que reciben del personal del INM y, en ocasiones, lo tardado que les resulta cruzar la frontera, por lo que sus llamados han sido por demás insistentes para resolver esta situación a la brevedad posible.

En este sentido, el líder de los hoteleros de la región, al tiempo que dejó en claro que el arribo de turistas de Belice no ha disminuido en lo absoluto, sino que, por el  contrario, ha aumentado significativamente, resaltó que las y los mismos tienen una especial predilección por Chetumal y comunidades como Calderitas, Bacalar o la Grand Costa Maya, lo cual, invariablemente, se refleja en notables beneficios para las miles de familias que hoy dependen de la llamada “industria sin chimeneas” en esta parte de Quintana Roo.

Al respecto, el ya mencionado indicó que si bien hay políticas migratorias que han cambiado en cuanto a este segmento turístico, aún queda mucho por hacer, de ahí la decisión de sus agremiados de continuar trabajando con el Instituto Nacional de Migración, además de los funcionarios de la actual administración estatal, a fin de resolver cualquier contratiempo y, con ello, los visitantes de Belice se sientan a gusto durante su estancia en la región.

Con base en lo anterior, no queda más que resaltar lo afirmado por Andrade Angulo en cuanto a la imperiosa necesidad de propiciar las condiciones necesarias para que los turistas de Belice sigan arribando a la entidad, máxime cuando, al día de hoy, son un factor clave para la industria turística y para la economía en general del Centro y Sur del Estado.

¿No lo cree así, amable lector?