Así es el atractivo con que ya dispone Chetumal,
luego de la rehabilitación del faro ubicado en el corazón del Boulevard Bahía, el cual ya puede ser visitado por las y los quintanarroenses, así como por los miles de turistas que año con año visitan la capital del Estado.
Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, este majestuoso sitio, enclavado en la colonia Barrio Bravo, sobre la avenida Colegio Militar, ya está abierto al público, y fue la Gobernadora del Estado, Mara Lezama Espinosa, acompañada del director general de la Administración Portuaria Integral de Quintana Roo (Apiqroo), Vagner Elbiorn Vega, quien pudo constatar los trabajos que se hicieron para convertirlo en un valor agregado para las múltiples opciones turísticas que hoy ofrece la ciudad de Chetumal.
En este sentido, no se puede perder de vista que este nuevo atractivo turístico, que en antaño fue guía para los navegantes de la Bahía, hoy Santuario del Manatí, alberga datos históricos de Chetumal y de la historia marítima en la región, así como información de interés que puede apoyar las tareas de investigación que se realizan en todos los niveles educativos.
Al respecto, la titular del Ejecutivo destacó que en este espacio se puede conocer ya no sólo el funcionamiento del faro, el cual cuenta con un simulador interactivo para uso de los visitantes, con el que pueden experimentar navegar en una embarcación, sino que también pueden disponer de otros servicios como la red WiFi de forma libre, con la que pueden compartir sus experiencias en sus redes sociales sobre este museo que abrió sus puertas por primera vez en el año 2015 y tras su renovación presenta ahora mayores opciones de diversión y conocimiento.
Con base en lo anterior, y dado que el Museo de El Faro está abierto de martes a domingo, en horario de 9 de la mañana a 5 de la tarde, con acceso completamente gratuito, no queda más reiterar la invitación de la Gobernadora a las y los chetumaleños, así como a los visitantes, para que acudan al mismo y puedan disfrutar de una visita guiada, también sin costo alguno.
¿No lo cree así, amable lector?