Y en toda la extensión de la palabra, fue la jornada electoral
que ayer vivió Quintana Roo para elegir Presidencia de la República, senadurías, diputaciones federales, locales y a los integrantes de los Ayuntamientos, ya no sólo por la gran participación de las y los ciudadanos, sino por el entusiasmo y el compromiso que mostraron para hacer valer su voluntad en las urnas con estricto apego a la Ley.
Y es que tal y como dimos cuenta a través de nuestras redes sociales, en una transmisión especial a lo largo de este domingo, desde muy temprana hora miles de electores se volcaron a las diversas casillas que se instalaron en los 11 municipios de la entidad, siendo más de dos mil, y es así que pese al Sol abrasador y a la alta temperatura que privó, no dejaron pasar la oportunidad de ser protagonistas de una jornada electoral como pocas se han desarrollado en territorio quintanarroense, primordialmente, por la calma con la que se desarrolló.
En este sentido, no se puede perder de vista que los incidentes fueron menores y no pasaron a más gracias a la pronta intervención de las autoridades, y aquí cabe hacer mención del ejemplo concreto de las casillas especiales, en esta ocasión fueron 16, en las que una vez más, y como generalmente ocurre, las boletas para las y los electores resultaron insuficientes ante el deseo de sufragar de quienes, o bien estaban en tránsito o simplemente de visita en la entidad, lo cual motivó diversas quejas ante los representantes del Instituto Nacional Electoral (INE) e, incluso, hasta contra los funcionarios de las mesas directivas de casilla.
Al respecto, tampoco se puede soslayar el operativo de seguridad dispuesto por las instancias de los tres órdenes de Gobierno, llamése la Fiscalía General del Estado (FGE), la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC), de Marina (Semar), de la Defensa Nacional (Sedena) y la Guardia Nacional (GN), a fin de garantizar la paz y la tranquilidad en todo el territorio estatal, siendo que de principio a fin de la jornada se pudo observar la presencia de los guardianes del orden, a fin de que esta transcurriera sin contratiempos y en un marco de entera legalidad.
Con base en lo anterior, no queda más que reconocer la madurez política de las y los quintanarroenses que ayer no sólo estuvieron a la altura del proceso electoral, sino que, indudablemente, dieron a México una lección de compromiso democrático.
¿No lo cree así, amable lector?