La de Flavio Carlos Rosado, al frente de la Secretaría Estatal de Salud

(Sesa), es la que hoy está brindado resultados tangibles en beneficio de la población.

Y es que en respuesta a la confianza que le fue otorgada por la Gobernadora del Estado, Mara Lezama Espinosa, el antes citado, como nunca había sucedido en la dependencia, es un funcionario que no sólo mantiene un desempeño de 24/7, sino que ha sido factor fundamental para que el cuidado de la salud en Quintana Roo sea una realidad, y es así como en territorio y muy lejos de su escritorio, hoy está  velando porque el sector brinde un servicio de calidad, pero sobre todo de calidez, a todas las personas que lo requieran en los 11 municipios de la entidad.

En este sentido, no se puede perder de vista que, además de su inquebrantable honestidad, Flavio Carlos Rosado es un servidor público sencillo, franco y cercano a la gente, lo cual le ha valido el poder conocer de primera mano las necesidades de los hospitales y las unidades médicas que están bajo su responsabilidad, a fin de atenderlas de inmediato, contando siempre con el apoyo de la titular del Ejecutivo, quien no ha escatimado en destinar inversiones históricas para que toda la población, hasta en los lugares más apartados del Estado, pueda disponer de una atención gratuita, óptima y con la más alta tecnología, esto sin contar con los análisis clínicos y los medicamentos necesarios para resguardar su salud de forma gratuita.

Al respecto, tampoco se puede soslayar que Flavio Carlos Rosado, con la vasta experiencia que tiene en el rubro de la salud, ha sabido enfrentar con éxito todos y cada uno de los retos que este conlleva, y es así como actualmente se ha convertido en unos de los funcionarios más reconocidos a nivel estatal y federal, precisamente por su probada capacidad, su don de gente y su apego a dar siempre excelentes resultados en su labor.

Con base en lo anterior, no queda más que reconocer los aciertos de Flavio Carlos Rosado al frente de una dependencia como la Sesa que, como él lo ha demostrado con creces, requiere no sólo de tiempo completo, sino de sacrificio, entrega, profesionalismo y un firme compromiso con la noble labor de salvaguardar la salud de las y los quintanarroenses.

¿No lo cree así, amable lector?