Y en territorio, caminando por las calles, fue la supervisión que realizó la Gobernadora

del Estado, Mara Lezama Espinosa, en cuanto a las medidas de prevención y las diversas acciones para optimizar los servicios públicos que ayudarán a mitigar los efectos por las intensas lluvias que provocará “Helene” en la Zona Norte de Quintana Roo.
Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, la titular del Ejecutivo destacó la estrecha coordinación con las y los presidentes municipales para tomar todas las medidas preventivas, siempre con el objetivo de salvar vidas, y es así como estuvo recorriendo algunas demarcaciones donde se esperan mayores afectaciones, a fin de corroborar que todo marche correctamente.
En este sentido, y después de presidir la sesión extraordinaria del Comité Estatal de Protección Civil, y de informar a la población de los últimos reportes meteorológicos con relación a este fenómeno tropical, la mandataria salió a las calles de Cancún para verificar los puntos de atención prioritaria, junto con los representantes de las instancias de los tres órdenes de Gobierno, siendo que en la avenida Andrés Quintana Roo constató los trabajos de desazolve de pozos; en la Kohunlich escuchó a una habitante que le informó de un peligroso árbol de almendro, por lo que dio instrucciones para que se atendiera, amén de que supervisó la limpieza de camellones de ramas y hojas de árboles para evitar que obstruyan las alcantarillas.
Al respecto, cabe señalar que Lezama Espinosa dispuso en los últimos días un seguimiento puntual a este fenómeno hidrometeorológico, instando a las y los ciudadanos a mantenerse informados única y exclusivamente a través de los medios oficiales, así como seguir las indicaciones de las autoridades competentes y aplicar en todo momento la “Triple A” para mantenerse Atentos, Alertas y A Salvo.
Con base en lo anterior, no queda más que resaltar la firme voluntad de la Gobernadora de mantener el seguimiento permanente de “Helene”, a fin de que su paso por el Norte de Quintana Roo no provoque mayores contratiempos.
¿No lo cree así, amable lector?