Así fue la exposición que la Gobernadora del Estado, Mara Lezama Espinosa, realizó en la Reunión de Embajadores y Cónsules 2024 convocada por la Secretaría de Relaciones
Exteriores (SRE), con el tema Estrategia de Colaboración para la Promoción Económica y de Proyectos Prioritarios, sobre los beneficios económicos directos para las comunidades locales, incluyendo la creación de empleo y el fomento de pequeñas y medianas empresas, que impulsa actualmente el Tren Maya.
Y es que la titular del Ejecutivo participó en un panel que fue inaugurado por la titular de la SRE, Alicia Bárcena Ibarra, junto con el general Óscar David Lozano Águila, director general de Tren Maya S.A. de C.V. y, en este marco, destacó que bajo el Nuevo Acuerdo por el Bienestar y Desarrollo de Quintana Roo, los beneficios económicos de este magno proyecto serán directos a las personas que más lo necesitan en el área rural, en una suma de esfuerzos con el Gobierno Federal para impulsar un crecimiento compartido, de forma particular, en el Centro y Sur de la entidad.
En este tenor, la mandataria expuso que el Nuevo Acuerdo es mucho más que una política de estado, ya que constituye un compromiso compartido de adoptar acciones entre los tres órdenes de Gobierno, los tres Poderes estatales, además de los sectores económicos y sociales, para generar una prosperidad compartida y un bienestar que se vea reflejado en todos los rincones de Quintana Roo.
Al respecto, Lezama Espinosa subrayó que el Tren Maya no es solamente un proyecto de rieles y vagones, sino que trae consigo un sentido más amplio diseñado por el hombre visionario que es el Presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, y que representa el desafío más grande y trascendente de la historia para potenciar el liderazgo turístico de Quintana Roo.
Con base en lo anterior, no queda más que resaltar lo afirmado por la Gobernadora en cuanto a que el Tren Maya que hoy es una realidad y está a la vista de todas y todos, en el país y en el mundo, permite a Quintana Roo no sólo recuperar su identidad cultural y étnica, sino generar justicia social para todas esas comunidades rurales que, por muchos años, estuvieron en el olvido y en el rezago.
¿No lo cree así, amable lector?