Así fue la exposición que hizo ayer el director general de la Agencia de Proyectos Estratégicos del Estado de Quintana Roo (Agepro), Eduardo Ortiz Jasso, a los integrantes de la XVI Legislatura del Congreso local, sobre el proyecto del

Tren Maya, hoy por hoy, uno de los más emblemáticos en la administración del Presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, el cual permitirá impulsar el turismo y aprovechar la riqueza cultural del Sureste del país.
Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, en el marco de la glosa del Tercer Informe del Gobernador Carlos Joaquín González, el antes citado precisó que, con relación a las rutas, hasta el momento se han identificado tres posibilidades: El eje carretero, que el tren corra por los derechos de vía de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y lo que marcan los instrumentos de ordenamiento territorial de los municipios por donde pasarán las vías, siendo que la obra se encuentra actualmente en un proceso de evaluación donde una empresa que ganó una licitación de ingeniería básica será la que, con la información proporcionada por la Agepro, determine cuál será el derrotero definitivo.
En este sentido, y tras dejar en claro que en cuanto al asentamiento denominado “Las Torres” en el municipio de Solidaridad, el organismo a su cargo, en coordinación con la Federación, se encuentra realizando un análisis de las reservas territoriales estatales para la posible reubicación de las 600 familias censadas, en caso de que el trazo final pase por ahí, sostuvo que el Tren Maya tiene una prefactibilidad ambiental positiva, de acuerdo con estudios realizados a la fecha, y es así como, incluso, el proyecto es factible en cualquiera de sus tres posibles rutas.
Al respecto, el funcionario sostuvo que una vez que se cuente con el trazo definitivo de la ruta, dentro del proyecto ejecutivo se tendrá que hacer la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) correspondiente para luego someterse a evaluación.
Con base en lo anterior, y ante lo expuesto por Ortiz Jasso, no queda más que esperar que el proyecto del Tren Maya, continúe avanzando bajo la premisa fundamental de constituirse en un eje de crecimiento económico y desarrollo social para todos aquellos pueblos que centenariamente han sido marginados.
¿No lo cree así, amable lector?